El INE ha revisado este viernes a la baja la tasa anual de IPC -que, aún así, sigue siendo la más elevada desde junio de 2024-, pero mantiene en el 2,4 % la inflación subyacente -que no tiene en cuenta la energía ni los alimentos no elaborados por ser los componentes más volátiles-, dos décimas por debajo de la de diciembre.
Por lo que respecta a los alimentos, sus precios aumentaron un 1,8 % en enero en comparación con el mismo mes del año anterior, la misma tasa que en diciembre, ya que mientras las legumbres y hortalizas presionaron al alza los precios, las frutas y aceites lo hicieron a la baja.
Desde el Ministerio de Economía se traslada la idea de que la inflación de los alimentos se ha mantenido contenida en los últimos meses y se mantiene en el 1,8%, más de un punto por debajo de la inflación general.
En este buen comportamiento es especialmente relevante la bajada del precio del aceite de oliva, un 21,9% en el último año.