Por vez primera, investigadores de la Universidad de Boston (EE UU) han detallado las características geográficas y la biodiversidad de un monte submarino, a centenares de metros de profundidad, en el Océano Pacífico.
Con cierta ironía, este equipo de científicos presume de haberlo conseguido «sin mojarse”. Utilizaron un ROV (Remotely Operated Vehicle) con el que exploraron de Norte a Sur y de Este a Oeste este monte submarino, que se eleva desde más de 5.000 metros hasta profundidades mesofóticas de 196 metros, influenciado por la subcorriente ecuatorial.
En el estudio observacional que difunde Scientific Reports, explican que trazaron un mapa de este monte submarino, situado en el borde de la Zona Económica Exclusiva de los Estados Unidos en el Pacífico central, y elaboraron una ilustración sorprendente que muestra corales y organismos de aguas profundas que viven entre corrientes oceánicas complejas.
Se encuentra a unas 2.000 millas al sureste de Hawai y está en el límite del Área Protegida de las Islas Fénix. Cobró vida utilizando datos recopilados durante la expedición dirigida por Randi D. Rotjan, profesora de la Universidad de Boston.
El fondo del océano se cubre de picos montañosos y formaciones rocosas escarpadas, con corales, esponjas, peces y toneladas de criaturas marinas aferradas a sus laderas.
A diferencia de las montañas terrestres que desafían a los escaladores y excursionistas a alcanzar sus picos, los montes submarinos están muy poco explorados. Sumergidos a profundidades a menudo insondables, muchas son inaccesibles incluso para los buceadores más experimentados.
Para ello, la profesora Rotjan y su equipo utilizaron un vehículo operado a distancia (ROV), que escaló el monte submarino cuatro veces para iluminar la abundancia de corales y organismos de aguas profundas que lo habitan a diferentes profundidades.
Con esos datos, compusieron una representación artística al estilo de Alexander von Humboldt, naturalista alemán del siglo XIX que fue uno de los primeros en representar artísticamente sistemas naturales complejos. La profesora Rotjan recuerda que el legado de Humboldt la inspiró a ella y a los científicos a encargarle el trabajo a Constance Sartor, científica marina del Schmidt Ocean Institute.
“Las profundidades marinas son un lugar oscuro e impenetrable donde no se pueden tomar vistas satelitales ni imágenes de paisajes. Necesitamos arte que nos ayude a visualizar las profundidades marinas, y para esta pieza nos inspiramos directamente en Alexander von Humboldt», añade esta investigadora.
El monte analizado por este equipo forma parte de un antiguo sistema de volcanes submarinos que data de hace más de 60 millones de años. La mayor parte está en oscuridad, pero la cima se encuentra a 196 metros por debajo de la superficie dentro de la zona mesofótica, también conocida como zona crepuscular del océano, donde una pequeña cantidad de luz solar permite que los corales y las algas realicen la fotosíntesis.
Por debajo de la zona crepuscular, los corales de las profundidades oceánicas no necesitan luz para prosperar. El equipo recopiló datos del ROV desde la cima hasta los 1.500 metros de profundidad, documentando más de un centenar de tipos diferentes de coral que viven en todos los lados del monte submarino.
La base está a unos 5.000 metros por debajo de la superficie, lo que la convierte en aproximadamente dos veces y media el tamaño del Monte Washington, el pico más alto de Nueva Inglaterra (EE UU).
Brain Rc Kennedy, autor principal del estudio, asegura que hasta ahora “se ha realizado muy poco trabajo para explorar las profundidades marinas. En realidad, se han obtenido imágenes de menos del 1 % del fondo marino a nivel mundial”.
Este trabajo forma parte de su tesis doctoral. Actualmente, es científico jefe de Ocean Discovery League, una organización sin fines de lucro enfocada en expandir la ciencia de las profundidades marinas.
Por último, en opinión de Brain Kennedy, “los corales y las esponjas de aguas profundas son ingenieros de ecosistemas en el medio ambiente. Las comunidades desempeñan un papel importante en el aumento de la concentración de nutrientes en aguas profundas, que es una de las razones por las que las zonas de surgencia son tan productivas. Esa agua se vuelve rica en nutrientes durante su estancia en las profundidades marinas mediante procesos bacterianos que los corales y las esponjas modifican con gran influencia. El océano en todo el mundo está cambiando muy rápido y necesitamos saber cómo comprender los impactos del cambio climático y las actividades humanas”.
Por su parte, la profesora Rotjan añade que “hay una biodiversidad increíblemente alta en los montes submarinos, y estos ecuatoriales tienen una de las mayores biodiversidades de montes submarinos que existen. Otro aspecto clave de estos corales es que crecen muy lentamente. Pueden tener 4.000 años de antigüedad, pero su antigüedad es diferente. Han vivido miles de años de historia humana”.