Los principales líderes europeos han fracasado de nuevo. Reunidos en El Elíseo, convocados de urgencia por Macron para hacer frente a la estrategia de Trump de negociar directamente con Putin una supuesta paz para Ucrania, no se han puesto de acuerdo ni siquiera en la necesidad de enviar “tropas de paz” al país agredido. Unas tropas que llegarían después de que el presidente norteamericano y el sátrapa ruso troceen a placer la nación invadida a sangre y fuego por las tropas del Kremlin.
Con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea y el secretario general de la OTAN, los líderes europeos se han limitado a patalear por haber sido excluidos de los acuerdos urdidos por Trump y Putin. No obstante, en un brindis al sol, han exigido participar en las negociaciones de paz. Pero ya era tarde, pues, mientras tanto, los representantes de EEUU y Rusia se citaban en Arabia para preparar la cumbre entre los dos grandes protagonistas. Naturalmente, sin contar siquiera con Zelenski. Naturalmente, burlándose de todos los líderes europeos reunidos solemnemente en El Elíseo.
La irrelevancia de Europa en la política internacional se ha puesto en evidencia. Una irrelevancia ganada a pulso por la falta de liderazgo de la UE y las delirantes decisiones que suele abordar el Europarlamento. Como es habitual, Pedro Sánchez reflejó mejor que nadie esta irrelevancia de la UE. Pues nuestro país siempre ha mostrado un escaso compromiso en las cuestiones fundamentales, como ahora, en materia de Defensa. Y aunque suene a broma, el presidente español se comprometió a elevar hasta el 2 por ciento del PIB la contribución de nuestro país. Pero pretende afrontar el gasto con cargo a los fondos europeos. Ni se le ocurre incluirlo en los Presupuestos Generales del Estado por ser consciente de que sus socios parlamentarios lo rechazarían en el Congreso, después de abofetearlo dialécticamente.
Y, como decíamos, la propuesta británica de enviar “tropas de paz” a Ucrania es el mejor ejemplo de que Europa da por perdida su batalla por participar en las negociaciones de paz. Pues esas tropas serían enviadas después de que Trump y Putin firmaran el acuerdo, ninguneando a Europa, incluso a la propia Ucrania. Y así concluyó la Cumbre de París. Con una sola propuesta, la del envío de tropas de paz, que dividió aún más a los líderes europeos.
La guerra está perdida. Y lo peor es que la ganará Putin con la ayuda de Trump. Mientras, Europa asistirá al acontecimiento desde la barrera de París. Como un simple espectador sin voz ni voto.