"Etapa cancelada, después de un problema en la recta de la meta, ya al final de etapa", explicaron en un mensaje en su web. En un comunicado más extenso publicado después, Sérgio Sousa, director de la competición, precisó que el Colegio de Comisarios de la Vuelta al Algarve decidió anular esa primera etapa tras analizar el reglamento y considerar que "no prevaleció la verdad deportiva".
"Toda la información técnica era clara en el sentido de que los corredores debían girar a la izquierda en la última rotonda. El caso es que algunos fueron hacia la derecha, en un carril paralelo a la recta de la meta. Fue una decisión equivocada del pelotón, pero es evidente que no habremos hecho lo suficiente para evitar este resultado, que mucho lamentamos", afirmó Sousa.
Antes de la recta de llegada de la primera etapa, que comenzó en Portimão y concluía, 192 kilómetros después, en Lagos, el grueso del pelotón tomó un desvío de la ruta, de manera que numerosos ciclistas asistieron atónitos al esprint en solitario del italiano Filippo Ganna (INEOS), mientras ellos no llegaron a cruzar la meta. La organización añadió en la nota que, con motivo de esta decisión, el pelotón partirá este jueves hacia la segunda etapa de la Vuelta al Algarve con el cronómetro a cero.
En declaraciones a periodistas antes de la reacción de la organización, el presidente de la Federación Portuguesa de Ciclismo, Cândido Barbosa, explicó que el Colegio de Comisarios ha decidido cancelar la etapa por ser "legítimo, justo y natural", recogió la agencia Lusa. "La organización cometió un fallo, las imágenes están grabadas. Tenemos una bandera amarilla que no actuó a tiempo. Los ciclistas van a una gran velocidad, quizás tendría que haber dos. La propia Policía debería hacer su papel, se nota en las cámaras que no lo hizo. Vamos a manchar la Vuelta al Algarve con una situación de estas", alegó.
El grave fallo de la organización provocó la indignación de los equipos que habían hecho bien su trabajo para colocar a los velocistas en la parte delantera del pelotón. Uno de los grandes favoritos, Alberto Dainese, quedó sorprendido al comprobar que la meta estaba en el otro lado de la calzada, separada de ellos por uina valla. Su compañero en el equipo Tudor, Marco Haller, resumió la sensación de los corredores ante semejante esperpento: "El desvío no estaba bloqueado por los organizadores. Es muy ridículo porque llevábamos 190 kilómetros para colocar a nuestro compañero en la mejor posición. Alguien tiene que asumir la responsabilidad y tiene que haber consecuencias para los organizadores. Es muiy frustrante".
La 51ª Vuelta al Algarve, que comenzó este miércoles, cuenta con 175 corredores que pedalearán durante casi 750 kilómetros en un pelotón de lujo encabezado por el danés Jonas Vingegaard, ganador del Tour de Francia en 2022 y 2023, y el esloveno Primoz Roglic, triunfador en La Vuelta española en cuatro ocasiones (2019, 2020, 2021 y 2024) y en el Giro de Italia en 2023. La prueba que cuenta con la presencia de 13 equipos mundiales terminará una vez más en la cima de Malhão, en el municipio de Loulé, aunque por primera vez en una contrarreloj.