Editorial

La agonía parlamentaria de Sánchez no es comparable a su tortura judicial

EDITORIAL

E.I. | Miércoles 26 de febrero de 2025

Por lo que parece, para seguir adelante con su plan de enrocarse en la poltrona, a Pedro Sánchez no le perturba su minoría parlamentaria. No podrá legislar, como se ha comprobado este martes al “aliarse” el PP, Sumar, ERC, Bildu y Podemos para tumbar la Ley del Suelo. Por lo que parece, tampoco podrá aprobar los Presupuestos, a pesar de sus muchas cesiones a los separatistas. Pero el presidente no saldrá de La Moncloa ni con aceite hirviendo. Necesita tiempo para intentar recomponer a un PSOE hundido antes de enfrentarse a las urnas. El Gobierno se limitará a endilgar decretazos en el Consejo de Ministros, mientras el líder del PSOE se dedica a viajar por medio mundo para salir en TVE y tapar los casos de corrupción que le acechan.

Pues eso es, en realidad, lo que le preocupa. Los tribunales no le dan tregua. Este mismo martes, el juez Ángel Hurtado del Tribunal Supremo ha dictado un auto sobre el fiscal general del Estado que no tiene desperdicio. Sugiere que García Ortiz no se librará de ser imputado y tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados por cometer presuntamente el delito de revelación de secretos. Según el escrito del magistrado, “es una evidencia que el investigado ha hecho desaparecer pruebas que podrían encontrarse en sus terminales móviles, y, aunque ha dado distintas explicaciones para hacerlo, de haber mostrado algún grado de colaboración con el esclarecimiento de los hechos, bien podía haberlo comunicado antes de llevar a cabo tal desaparición, y no aprovechar para realizarlo el día 16 de octubre”; esto es, el día que el Alto Tribunal le comunicó que abría la causa contra él.

Pero también este martes, la empresaria Carmen Pano ha declarado en el Tribunal Supremo que, por indicación del comisionista Víctor de Aldama, entregó 90.000 euros en metálico en la sede del PSOE en la calle Ferraz. Una declaración que podría terminar con la investigación del Alto Tribunal sobre una supuesta financiación ilegal del Partido Socialista. Sólo falta que Santos Cerdán termine también imputado, pues se multiplican los indicios contra él por haber protagonizado incontables chanchullos en la trama del caso Koldo.

Pedro Sánchez sigue en La Moncloa, a pesar de la constante agonía parlamentaria y la tortura judicial que sufre su Gobierno, su familia y su fiscal general del Estado. Pero se empeña en consumar la legislatura con decretazos para aparentar que gobierna y tirando de la chequera de los presupuestos para aplacar a Puigdemont y compañía. Y así pasan los días de un Gobierno trufado por la corrupción y sumido en el sectarismo.

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