El jefe de la diplomacia rusa, quien llegó a Doha procedente de Teherán, aseguró que este segundo contacto directo entre Moscú y Washington demostrará "con qué rapidez y eficacia" pueden avanzar las partes.
Las conversaciones tienen lugar a puerta cerrada y, por el momento, se desconocen los integrantes de ambas delegaciones, según informa la agencia TASS.
Uno de los puntos más importantes para Moscú es la devolución de seis propiedades diplomáticas rusas en Estados Unidos.