Con encomiable criterio y oportunidad, la Diputación Provincial de Guadalajara, empeñada en su labor de divulgación cultural y apoyo a autores de su tierra, impulsa Ochaíta in memoriam (1973-2023). Versos, prosas y canciones, edición conmemorativa del 50 aniversario del fallecimiento del ilustre alcarreño José Antonio Ochaíta (1905-1973), dramaturgo, profesor, periodista y divulgador cultural. Pero, por encima de todo, poeta y autor de coplas.
José Antonio Ochaíta nace en Jadraque en 1905. A los diez años la madre lo envía al Colegio de San Ildefonso de Madrid. Tras acabar el bachillerato, su amor por las letras lo lleva a Salamanca, donde conoce a Miguel de Unamuno, y «de entonces arranca mi fervor por la lírica pura», reconoce en su autobiografía versificada. En 1929 Ochaíta ejerce como profesor del colegio de los Jesuitas en Santiago de Compostela. Con la llegada de la Segunda República debe marchar a Vigo para emplearse como redactor en el decano de la prensa española, el diario Faro de Vigo. En Galicia se amista con Ramón María del Valle-Inclán y Álvaro Cunqueiro. De su mano ingresa en la Academia Gallega de las Letras. En 1934 publica Desorden, primer poemario. De vuelta en Madrid, en una tertulia conoce a los hermanos Quintero y a Rafael León, poeta y folklorista, que es para él un maestro como letrista de copla. Ochaíta es autor/coautor de más de 600 letras de coplas, la mayoría con Valerio y Solano, pero también con Rafael de León y los hermanos Quintero. En 1940 estrena, en el Teatro Calderón de Madrid, su obra dramática Cancela (escrita en colaboración con Rafael León) que le supone un gran éxito de crítica y público. Ochaíta es prolífico autor de obras teatrales: más de veinte, de las que nueve conocen las tablas. En «Alforjas para la poesía», recitales gratuitos del Teatro Lara (donde participan Manuel Machado, Pío Baroja o Camilo José Cela), José Antonio Ochaíta despierta admiración por su gestualidad y timbre de voz. Que es gran recitador queda dicho en Rapsodia Española de Antonio Burgos, donde se lee que «los que le oyeron declamar sus propias poesías cuentan que era un prodigio de comunicación similar al de García Lorca» (de quien fue íntimo amigo). En 1965 publica Poetización de Jaén, último poemario. Como autor poético Ochaíta obtiene gran fama, no solo en España sino allende el Atlántico: Méjico, Argentina, Chile…. Otra vertiente artística suya es la de descubridor de jóvenes talentos para la copla: de su Academia Musical, que junto a Valerio y Solano monta en la calle Silva de Madrid, salen Rocío Jurado, Manolo Escobar o El Fary. Rocío Jurado dice que cuando llegó de su Chipiona natal «Ochaíta fue como un padre». Además promueve la cultura de Guadalajara a través de la tertulia por él creada con el nombre de «La Colmena», o escribiendo artículos en La Nueva Alcarria sobre Jadraque, su pueblo natal. Allí organiza excursiones, dirige obras de teatro, se ocupa del patrimonio histórico-monumental… Como agradecimiento a tal dedicación, el Ayuntamiento lo nombra, en 1955, Hijo Predilecto y acuerda poner su nombre a la calle donde nació. En 1961, junto a su hermano y otros ilustres, refunda La Casa de Guadalajara en Madrid, abierta hasta 2015 en la plaza Santa Ana. En 1972 toma posesión de su cargo como Cronista Oficial Electo de la Ciudad de Guadalajara. Es en la noche del 17 al 18 de julio de 1973 cuando José Antonio Ochaíta muere súbitamente en el atrio de la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción de Pastrana, al pie de la Cruz de Piedra, en la celebración del recital anual «Versos a Medianoche». Fallece cuando recita la cuarta estrofa de otro gran poema suyo dedicado a la Alcarria.
Influenciado por las generaciones literarias del 98 y del 27, este sobresaliente poeta publica en vida cinco poemarios: Desorden; Turris Fortissima (coescrito con Eva Cervantes y dedicado a la Giralda de Sevilla); Ansí pintaba don Diego, (que le vale su ingreso en la Real Academia de las Buenas Letras de Sevilla en 1942); El Pomporé, poesía castiza andaluza, y La Poetización de Jaén, obra de Ochaíta sobre la que el historiador Federico Carlos Sáinz de Robles afirma: «La poesía encandila su alma con el “daimón” griego (destino individual de una persona) o con el “duende andaluz”, que será brújula, pauta, de su vida».
Tras el deceso del vate aparecen antologías que recogen poemas suyos: así Guadalajara en la poesía pero, sobre todo, Antología Poética, libro editado por el Ayuntamiento de Guadalajara en 1998 al cumplirse el 25 aniversario del fallecimiento de Ochaíta, y cuyos poemas escoge el alcalde José María Bris, jadraqueño casado con María Luisa Ochaíta, sobrina de José Antonio. Este matrimonio es el responsable de seleccionar también los textos para Ochaíta in memoriam, que hoy presentamos para ustedes en EL IMPARCIAL.
Comienza la antología poética con Poemas Íntimos. De ellos sobresale «Autorretrato», uno de los poemas autobiográficos más intensos de nuestras letras que, por sí solo, sitúa a Ochaíta entre los grandes. En esta cumbre, solo por razones de espacio no podemos copiarla entera, aparecen versos tan bellos y recogidos como estos:
[…]…Nací en una gran casa con una enorme sala
y un jardín, donde el tiempo sin sentir se resbala,
y en mi casa –hoy perdida por la honda guerra– había
como un eco dorado de muerta poesía,
y en sus cien cortinones, que el aire nunca mueve,
sonreía la pena del siglo diecinueve…
Casa con abanicos, espejos, caracolas,
cómodas de alcanfor y panzudas consolas,
con cajitas de laca, donde el sol escintila
que trajo un tío abuelo de un viaje a Manila…[…]
[…] ¿Obras? Pocas. ¿Anhelos? Infinitos. ¿Constancia?
Toda la que permite mi anímica elegancia…
¿Maestros? Sí, maestros de vieja devoción,
Lope de Vega el uno, y el otro Juan Ramón;
otros dos, también dioses en mi verde jardín, y
Gabriel Miró –ya muerto– y ahora vivo Azorín,
y el tercero –y ya paro en mi grato escoger–,
el Virgilio cristiano que es Lorenzo Ribera… […]
Con esta estrofa culmina el extenso y admirable poema:
[…] ¡Soy como soy! ¡Poeta, español y cristiano!
Todo lo espero, ¡todo!, de la divina mano…
No me neguéis la vuestra, que al saludo os invita
el autorretratado José Antonio Ochaíta…
En Ochaíta in memoriam el epígrafe Poemas Alcarreños es la parte más extensa dedicada a su poesía. María Luisa y José María ponen sus ojos aquí sobre versos referidos a localidades de Guadalajara. Así, «Cifuentes y su hijo adoptivo Francisco Layna Serrano»; «Pastrana y su alma carmelitana»; Molina de Aragón aparece en dos sonetos: «Señorío» y «Romance»; Jadraque en «Diálogo en frase pequeña de dos “viejas” jadraqueñas», y Guadalajara capital en «¡¡¡Fiesta!!!», poema que versifica el programa de fiestas de la Virgen de la Antigua en 1969. En la composición dedicada a Pastrana leemos:
… Los viejos pueblos de la España nuestra
tienen un alma tremulante y pía,
que hay que buscar a diestra y siniestra,
con un arcángel de temblor por guía…
… La tiene Salamanca
en el espejo de su piedra rubia;
y Compostela donde el sol arranca
reflejos verdes a la hermana lluvia…
Y la tiene Sevilla
–quizá en la torre azul devana–,
y en esta Palestina de Castilla
que llamándose Alcarria nos hermana,
está puesta de pie, casta y sencilla,
el alma carmelita de Pastrana… […]
De «Septena de sonetos castilleros» (con la que Ochaíta gana, en 1973, el Premio Luis Gálvez de Montalvo) nos quedamos con el penúltimo de la serie:
¡Qué orgullo castillero…! ¡…Qué opulencia
de piedras vivas a nivel de fosa…!
¡qué geología de argamasa y rosa
la que tú nos devienes como herencia!
¡Alcarria! ¡Cobertor de la dolencia;
vientre siempre a parir que no reposa…!;
saya de remendón con la asombrosa
hebra de tu mudez y tu elocuencia…!
…Alcarria picotera de Castillos
–¡uno por cada palmo!– ciento y uno
en tus andrajos de mendiga y reina…
…¡Corazón madurado de membrillos…;
mata de pelo al zarzagán montuno
que con peine de almenas te despeina…!
Para este segundo epígrafe se incluye otra colección de poemas, ahora referidos a personajes castellanos: «Teresa de Jesús»; el homenaje al Marqués de Santillana que es «Canzoneta de Guadalajara»; «Caminata alcarreña de Santo Domingo de Guzmán»; y, sobre todo, las insuperables décimas que conforman «La flor del renacimiento», dedicadas a la Princesa de Éboli (1540-1592) y de las que lamentamos poder mostrar solo la inicial:
…Señora la mi princesa,
que en la corte de Pastrana
fuisteis una estrella grana
bajo un cielo de turquesa…
Señora: La mano os besa
–a cuatro siglos de vos–
el trovero, que va en pos
de vuestro grácil portento…
¡Rosa del Renacimiento
partida entre el mundo y Dios…! […]
De sus estancias y recorridos por el sur de España da constancia Poemas Andaluces, tercera parte de esta compilación dedicada a la poesía de Ochaíta. Sevilla se lleva la palma con tres poemas «La giralda», «Desde Santiago a Sevilla» y «Rosas de Sevilla». Jaén va detrás, con dos: «El abuelo» y «La Carolina». Este epígrafe se cierra con el poema «Lauda al caballo de Jerez» que refiere la inauguración del monumento al caballo jerezano, obra del escultor Antonio Navarro Santafé, el 30 de noviembre de 1970.
De «La giralda» preferimos estos versos:
[…] Sevilla, fue la mejor
amada de los sultanes
y Sevilla recibió
en prenda de amor constante
la caja de giralda
para guardar sus collares. […]
Y en «Desde Santiago a Sevilla» nos conmueven especialmente estos otros:
[…] Sevilla me vio llegar
y por recibirme quiso
tender la alfombra real
blanca y azul, de su río…
¡Tocarán las cien sirenas
del barco, al romper el río…!
¡Sevilla estaba de frente,
desnuda y en equilibrio…!
¡Qué milagro el de Sevilla
calcaba en el sol pajizo!
¡Góndola amarrada al agua
por el gran mástil antiguo
de la ancha torre del oro,
que no la carcome el río…!,
¡Sevilla estaba de frente,
desnuda y en equilibrio…! […]
Para acabar la antología poética María Luisa y José María apiñan unos poemas muy lúdicos de su tío José Antonio en el epígrafe Poemas castizos y de amoríos. Tenemos aquí «El Pomporé»; «Romance del acabose»; «Los besos que yo te di»; o «Encontrarse y quererse».
El divertidísimo –y enigmático– «El Pomporé» regala estrofas como esta:
[…] El Pomporé estaba suelto
–¡Ay gran Francisco José!
–Por los palacios de espejos,
por los jardines también…
–¿Era un perfume…?
–¡No!
–Era
una moda…?
–¡No!
–¿Qué fue…?
–Pues fue, lo que no se dice
más que en eso… ¡Pomporé…! […]
Y de «Romance del acabose» escogemos estas otras:
[…] Amantes fuimos los dos,
que amarse no da vergüenza;
comimos del mismo pan,
pisamos la misma hierba,
y las paredes calladas
huelen al que oler sepa,
a vida que hicimos juntos
llevando la misma senda.
Amantes fuimos los dos.
El fuego tú, yo la yesca;
tú la soga, yo el caldero;
tú el aire, yo la veleta. […]
Letras de canciones. José Antonio Ochaíta es un enorme poeta, pero –hasta ahora– su conocimiento a nivel nacional e internacional le viene más dado por ser autor/coautor de 600 canciones, sobre todo del género de copla. Resulta difícil desconocer «El Porrompompero» o aquella «Americanos» (Ochaíta/ Valerio/ Solano), celebrada canción interpretada por Lolita Sevilla con la que los habitantes de La Puebla del Río reciben a los esperados yanquis en la película de Luis García Berlanga, «Bienvenido Míster Marshall». Su estribillo, todavía hoy, lo tatarea cualquiera:
[…] Americanos, vienen a España guapos y sanos.
Viva el tronío de ese gran pueblo con poderío.
Olé Virginia y «Mirchigan» y viva «Tersa»
que no está mal, no está mal.
Os recibimos, americanos con alegría.
Olé mi mare, olé mi suegra y olé mi tía. […]
Las canciones de Ochaíta, Valerio y Solano, y asimismo las que compone José Antonio con Quintero, León y Quiroga, son cantadas por intérpretes de canción española de todos los tiempos: Concha Piquer, Juanita Reina, Lola Flores, Marifé de Triana, El Príncipe Gitano, Carmen Sevilla, Paquita Rico, Lolita Sevilla, Dolores Vargas, Concha Márquez Piquer, Isabel Pantoja, Malú, Andy y Lucas…
De «Eugenia de Montijo» (Ochaíta/ León/ Quiroga), canción estrenada en 1941 por Concha Piquer, destacamos esta estrofa:
[…] Eugenia de Montijo
que pena, pena,
que se vaya de España
para ser reina.
Por las lises de Francia
Granada dejas
y las aguas del Darro
por las del Sena,
Eugenia de Montijo
que pena, pena. […]
«La Lirio» (Ochaíta/ León/ Quiroga), estrenada por Estrellita Castro, como bien explica el especialista en Ochaíta Manuel Francisco Reina, denuncia, sorteando la censura con finas fintas, la explotación sexual de mujeres menores de edad a quienes se administra, para ese fin, bebedizos propiciatorios. Ejemplo señero de cómo la copla fue, sigue ilustrándonos Reina, la primera canción protesta española –y a igual altura del blues o el godspell por temática e intensidad.
Estos versos ilustran la cruda realidad reflejada en «La Lirio»:
[…] Un hombre vino de Cuba
que a la Bizcocha ha pagao
cincuenta monedas de oro
por aquel lirio morao.
Que fue con un bebedizo
de menta y ajonjolí
que fue una noche de luna,
que fue una tarde de abril. […]
Y para acabar, «El Porompompero» (Ochaíta/ Valerio/ Solano), canción compuesta en 1960. Escrita para El Príncipe Gitano y traducida a más de veinte idiomas, ha sido especialmente popularizada por Manolo Escobar.
El trigo entre todas las flores
ha elegido a la amapola
y yo elijo a mi Dolores,
Dolores, Lolita, Lola.
Y yo y yo elijo a mi Dolores
que es la flor más perfumada
Dolo, Dolores, Lolita, Lola.
Porompom pom, poropo, porompom pero peró,
poropo, porom pompero, peró,
poropo, porompom pom.
A los clizos de mi cara
le voy a poner un candao
por no ver las cosas raras
de ese niñato chalao.
Por no, ver las cosas raras de ese
de ese niñato chalao, que te
que te apunta y no dispara. […]
En el magnífico prólogo de Ochaíta in memoriam se cuenta el apoteósico final de este jadraqueño, el mismo poeta que en los inicios, en su «Autorretrato» de 1938, deja cincelado:
[…] Nací donde Castilla se viste de perfume;
la Alcarria es una cera que en olor se consume, […]
Ochenta y cinco años después Jesús Orea Sánchez, prologuista exquisito de este libro lleno de esencias escribe: «Ochaíta murió de la forma más sublime y épica –lírica también– en la que un poeta puede fenecer: cayendo fulminado por un accidente vascular irreversible mientras recitaba unos versos dedicados a la Alcarria, ya míticos».
Estos fueron:
[…] …Tengo la Alcarria entre las manos
y no sé si pesa o no pesa […]
OCHAÍTA IN MEMORIAM (1973-2023). María Luisa Ochaíta y José María Bris. Diputación de Guadalajara (2023).