Científicos de las universidades de Oregon y Stanford tienen ya a punto un nuevo análisis de sangre para detectar el cáncer de páncreas en su etapa temprana. El penúltimo eslabón se ha superado con éxito en muestras de 356 voluntarios.
El nuevo análisis, denominado PAC-MANN, es muy rápido para obtener resultados y solo requiere pequeñas muestras de sangre, lo que sugiere que podría sentar las bases para una prueba confiable y no invasiva para identificar tumores pancreáticos en una etapa más temprana.
El cáncer de páncreas es mortal porque los tumores tienden a pasar desapercibidos hasta sus últimas etapas, una vez que han hecho metástasis en los ganglios linfáticos u otros órganos.
Este carcinoma en etapa temprana tiene una tasa de supervivencia mucho más alta, pero la detección de estos tumores en la edad temprana es un desafío. En la actualidad, no existen pruebas fiables aprobadas por las autoridades federales de la FDA que puedan detectar tumores tempranos, y los investigadores carecen de biomarcadores con los que desarrollar nuevas pruebas.
Sin embargo, el doctor José Montoya Mira y su equipo interdisciplinar defienden que podrían desarrollar un ensayo de biopsia líquida basado en cambios en la actividad de las proteínas proteasas.
Es bien sabido por los investigadores que los tumores pancreáticos secretan grandes cantidades de estas proteínas durante su crecimiento y algunas proteasas ingresan a la sangre donde se las puede detectar.
Como se describe en el estudio que difunde Science Translational Medicine, en primer lugar se examinaron varias sondas de péptidos fluorescentes que detectan proteasas específicas y se descubrió que una sonda que detecta un miembro de la familia de proteasas MMP podía distinguir el cáncer de páncreas de los controles con una precisión del 79 %.
Montoya Mira y su equipo desarrollaron esta sonda en la prueba rápida PAC-MANN, que mide indirectamente los niveles de MMP en muestras de suero. En un estudio retrospectivo, PAC-MANN identificó muestras de cáncer de páncreas con una fuerte sensibilidad y especificidad del 98 % y el 73 %, respectivamente.
Distinguió muestras de 110 pacientes con cáncer de páncreas, de 170 controles sanos y de 76 pacientes con enfermedades no cancerosas como la pancreatitis.
Por último, la combinación de PAC-MANN con el biomarcador CA 19-9 utilizado clínicamente aumentó aún más la sensibilidad para la detección del cáncer de páncreas en estadio I hasta el 85 %. En opinión de este investigador, todo lo que han conseguido hasta ahora también podría aplicarse a otros carcinomas.
En este estudio se recuerda, entre otras cosas, que la producción de proteasas es un sello distintivo de la progresión del cáncer “y la actividad de proteasas circulantes puede informar el diagnóstico de ciertos cánceres. El adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC) carece de métodos efectivos de detección temprana y las opciones de tratamiento son limitadas cuando la enfermedad se detecta en una etapa avanzada”.
Como explica MedlinePlus, el páncreas es un órgano grande que se encuentra detrás del estómago. Produce y secreta enzimas en los intestinos que ayudan al cuerpo a digerir y absorber los alimentos, sobre todo las grasas. También produce y secreta insulina y glucagón, las hormonas que ayudan al cuerpo a controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Hay diferentes tipos de cánceres pancreáticos según la célula en la que se desarrolle. El adenocarcinoma es el más común, pero también se encuentran el glucagonoma, el insulinoma, el tumor de las células de los islotes y el vipoma.
La causa exacta del cáncer pancreático se desconoce. Es más común en gente que es obesa; tiene una dieta rica en grasas y baja en frutas y verduras; diabetes; exposición prolongada a determinados químicos; presenta inflamación del páncreas prolongada (pancreatitis crónica) y es fumador.
El riesgo de desarrollarlo aumenta con la edad. Los antecedentes familiares de la enfermedad también incrementan ligeramente la probabilidad de padecer este carcinoma.
Algunas personas con cáncer pancreático que se puede extirpar quirúrgicamente se curan. Sin embargo, en la mayoría de ellas el tumor se ha diseminado y no se puede extirpar por completo en el momento del diagnóstico.
La quimioterapia y la radioterapia a menudo se administran después de la cirugía para aumentar la tasa de curación. Para el cáncer pancreático que no se puede extirpar por completo con cirugía o el cáncer extendido más allá del páncreas, la cura no es posible. En este caso, se administra quimioterapia para mejorar y prolongar la vida de la persona, siempre según MedlinePlus.