Opinión

Combo de problemas y contando…

DESDE ULTRAMAR

Marcos Marín Amezcua | Jueves 06 de marzo de 2025

La batahola no cesa y el combo informativo se agolpa, reclamando su apremiante desahogo. Continúe usted leyendo, muy amable y dilecto lector. Le dije hace un mes que los aranceles trumpistas exaltaban el proteccionismo de una economía decadente y es la razón de pedir que el mundo se vaya a producir a Estados Unidos; y drogas o migrantes solo son un pretexto para legitimar semejante ilegalidad arancelaria impuesta a México y Canadá y aquí estamos como al principio, dado que viola el tratado de libre comercio norteamericano y cancela, es un retroceso, a la cacareada integración comercial de sello neoliberal de América del Norte. Canadá ha respondido como procede y se atiene a las represalias yanquis. La exasperante tardanza de la presidenta mexicana Sheinbaum que aplaza al domingo para avisar su plan B, mientras parlamenta con Trump, nos deja azorados y nerviosos, en una incertidumbre total. Lo único claro es que la guerra comercial de América del Norte ya está y perjudicará a todos.

Trump y esa caterva de halcones que lo rodean no pararán hasta no causar un desastre planetario en el nuevo desorden mundial. De poco servirán las reuniones en Europa y pende de un hilo las amenazas como abandonar la OTAN o Naciones Unidas. No porque proceda, sino por la locura de intentarlo. El reproche de Trump a Europa de no haber ayudado más Ucrania y que EE.UU. sí lo hiciera queda en nada, puesto que ese apoyo fue por confrontar a Rusia, no por amor a Ucrania.

En el camino, Trump impulsa que el idioma inglés sea oficial en su país. Es un viejo anhelo supremacista que atropella a los demás idiomas y al español de manera prominente. Lengua anterior al inglés, sitiada, perseguida, despreciada en tierras que fueron mexicanas y antes, españolas, la cual creció silvestre y existe. Lengua de esclavos, decían en los años treinta del siglo anterior, como denunció Carlos Fuentes y ha sobrevivido milagrosamente gracias a su raigambre, a su reciedumbre consolidada en tierra fértil. Aun con sus carencias lingüísticas acuciantes y de vocabulario. Nuevo México conserva la dualidad de la oficialidad ingles/español. Puerto Rico cedió en su día al inglés, reculando, y ahí sigue el español dando la batalla fervorosamente y celebrémoslo. Hillary Clinton dijo a los migrantes cuando aspiraba a la presidencia en 2008 qué si querían papeles, entonces hablaran inglés. No conoce las calles de su país. Ahí se habla español sin tanta necesidad de hablar inglés. Trump es un desquiciado y lo demuestra.

Así que la medida, tardía y supremacista no podrá matar el idioma español en un país que apenas recién fue declarado el segundo con más hispanohablantes del mundo. Los yanquis siempre apostaron a su monolingüismo que los apartó de aprender español y lo masticaron apenas y a regañadientes. La medida trumpista no matará el español en los Estados Unidos y afuera sigamos imponiéndoles que lo hablen si quieren hacer mejores negocios. Será una medida certera para obligarlos a recular. Mi maestra de inglés de quinto de primaria, seguido, ufana y aspiracionista, nos decía que el inglés era la lengua del futuro y siempre consideré y sostengo que solo si los hispanohablantes lo permitimos. Y así es: resistamos. El racista Huntington denunció que permitirlo destruiría a EEUU. ¡Háblenlo fuerte!

Lo que sí parece moribundo es la Academia Norteamericana (sic) de la Lengua Española con su página web abandonada, pues desde 2022 no postea algo en plataforma X y no se pronunció sobre el proceder trumpista. Qué lástima, porque es la muestra de que solo resta que los hablantes en las calles defiendan su idioma. Lo harán, porque el idioma español es pujante e irreductible.

Pero los temas se acumulan y debemos proseguir. La geopolítica nos deja algunas alertas. A Zelenski, luego de la vapuleada tan de emboscada, guarra y de cobardes con el troglodita y el exconvicto cómplice, el compinche vicepresidente, le exigen que ceda las tierras raras de Ucrania para pagar la ingente suma que ahora, además de invadido, endeudado, debe a los yanquis. Y sí, sin garantía alguna de nada. Un asalto en despoblado. Abusivo. Un Cuba 1903. El alipori planetario y la indignación han sido totales ante el proceder de Trump. Nadie sensato podía acusar a Zelenski de tonto al no aceptar la presión recibida en el Salón Oval. La dignidad podrá ser un valor caro y degradado, mas qué bueno que se tenga y aunque después reculara el ucraniano. Y falta ver cómo queda Ucrania en la paz, que será tan costosa y a saber si no será la semilla de nuevas guerras.

Claro que no es cosa menor y merece atenderse el dramático mensaje de Macron dictado el 5 de marzo. Que Francia diga que Rusia es una amenaza para Europa, así con todas sus letras y advierta preguntando si se detendrá en Ucrania, es alarmante porque no le falta razón, desde luego. Es tocar la historia con las manos. Y en medio, una guerra comercial desatada por los yanquis, que al decir quererse salir de la ONU o de la OTAN apunta al aislacionismo que preconizan no solo es económico. Qué gran de error, mientras insisten en Groenlandia y el Canal de Panamá. Las bravuconadas de Trump no solo son eso, pero reproduzco las palabras del Ministerio de Exteriores chino respondiendo a los nuevos aranceles impuestos: “Si lo que Estados Unidos quiere una guerra, ya sea una guerra arancelaria, una guerra comercial o cualquier otro tipo de guerra, estamos listos para luchar hasta el final”. Y puntualizan: “Estados Unidos está difundiendo todo tipo de información falsa sobre el tema del fentanilo, difamando y convirtiendo a China en chivo expiatorio y aumentando los aranceles a las importaciones chinas”.

Cuando vi la frase pensé que no era real. Lo es. Esperamos años para ver una postura tan contundente de Pekín. Y para los que dicen que el gobierno mexicano no está respondiendo más fuerte, recordarles que quizá es así porque el paniaguado y putrefacto PRI no dotó a México de fortalezas por 77 años al frente. Así que no se admiren y no lo olviden: estaban tan a gusto con el priismo idiota.

Hay la tentadora idea de que México se una a los BRICS. Pero está demasiado comprometido a EE.UU. como para secundarla. Sheinbaum ha pergeñado diversificar y hay que reconocer que los gobiernos encabezados por el PRI y el PAN detuvieron esa posibilidad e insinúa redireccionar hacia China. El pleito casado entre China y EE.UU. desaconseja hacerlo en grado superlativo. El panorama, el ajedrez no es sencillo. Europa y México se parecen en algo en esta coyuntura: poco hicieron para autodefenderse o diversificar su comercio, cada cual y ambas acciones tomarán años y dinero. Y es lo que escasea: tiempo y recursos.

Más dudas deja el anuncio de una facción kurda de deponer las armas. Kurdistán, la perdedora del desmantelamiento del Imperio Otomano, vio repartidos sus manantiales que hacen del agua un tesoro estratégico que ninguno de los países tenedores que la dominan están dispuestos a ceder. Pueblo dividido y perseguido, resulta llamativo que los kurdos de Turquía parezca que desisten de liderar, amparados en, según, de ser los más adelantados. A ver si Erdogan capitaliza esta historia y, desde luego, resta ver qué hará el resto de las facciones, una por país en la región al amparo de las potencias decidiendo su repartición en Sèvres y Lausana que nada dieron a los kurdos y que hoy todo intento de una supuesta autonomía internacional a cada una, suena quimérica.

Por último, la actualidad informativa nos conduce a los desangelados oscares. Emilia Pérez. Ha sido mal calificada esta historia en México. Que no es sobre México, balbucean sus protagonistas. No, pero usan a los mexicanos como parodia y estereotipo de un drama, lo que, sumado a la frivolidad con la que aborda un tema complejo usando como alfombra a los mexicanos muertos por tal para pasear una “comedia”, una sátira de mal gusto e inaceptable, tenemos aparte las idiotas expresiones de su director, el odiado francés Audiard, diciendo que el idioma español es de podres, ergo, en conjunto no podía obtener mejor cartel. En México se ha celebrado que obtuviera pingües logros en Hollywood. Es cuánto acerca de la mentada peli. ¡Ahhh! ¿qué la Gascón que vivió en México aparece en ella? resulta irrelevante en toda regla. Es decir, no haremos cera y pabilo de ella, centrándonos mejor en la cinta.

Rinconete. México inscribe en su constitución la prohibición de la siembra de maíz transgénico. Los yanquis enfurecerán, pero ya a estas alturas del partido…