Lo que nos faltaba precisamente ahora, en estos momentos, cuando el Papa está peregrinando por una dura enfermedad y dando un ejemplo de fortaleza, pero ya se sabe que los movimientos que se juegan por elementos, que en muchas ocasiones presumen de ser la esencia eclesiástica, y que, sin embargo son enemigos ocultos, que utilizan a personajes, como esta “señora” para desprestigiar, no solo a FRANCISCO, sino a una institución, como es la del Papado, y por la que ya algunos de esos indeseables ven un futuro cercano para intentar cambiar premisas establecidas y que no son de su agrado precisamente.
El cambio del hombre que dirige los destinos de la Iglesia en estos momentos, nos llegará cuando la Providencia lo tenga dispuesto, pero por favor no hagamos el juego a esos que desean volver a situaciones más propias de la Edad Media , sino pensar que la Iglesia ya ha iniciado un camino irreversible, por más que moleste a esos que ya juegan con futuros candidatos a la Silla de Pedro.
Dejemos al Espíritu Santo que actúe y deseemos la mejoría de FRANCISCO, si es que el destino lo quiere así, que seguro será para bien de todos, y si no es así, recemos para que el sucesor, cuando sea, sea un hombre que continue con la labor emprendida por últimos Papas y por la lucha en favor de los “descartados” y olvidémonos de personajes que no son dignos no siquiera de mencionarlos. Por eso, me adelanto y pido perdón por haberme atrevido a nombrar a esta “señora”.
Lo siento de veras y adelante FRANCISCO. Estoy seguro que todos rezamos por tu pronta recuperación.