Opinión

Ya doce años

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 15 de marzo de 2025
El 13 de febrero del 2013 anochecía, eran las 19,03 de la tarde, cuando de la chimenea de la Capilla Sixtina comenzó a salir humo blanco. Un gran clamor de los miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro se oyó más allá de la Vía de la Conciliación, mientas todos los periodistas que seguíamos el desarrollo del Cónclave que debía elegir al sucesor del dimitido Benedicto XVI, esperábamos la salida al balcón central de la Basílica de San Pedro del secretario del Cónclave para anunciar la mundo el nombre del nuevo Pontífice.
Han pasado doce años y no podemos olvidar como los más “listos” o los “mejor informados” ya tenían en sus manos la biografía del sucesor de Ratzinger. Eran compañeros que había recibido de su propio Espíritu Santo, el nombre de Angelo Scola, entonces Arzobispo de Milán como el llamado a la silla de Pedro, pero la sorpresa, como casi siempre, saltó y las transmisiones de los compañeros que trabajaban para las televisiones y radios de todo el mundo, incluso para la española COPE, tuvieron que dar un salto e incluso, nos consta no con mucho agrado, reconocer su equivocación y abrir micrófonos y cámaras para oír las primeras palabras del elegido por su compañeros purpurados: Jorge Mario Bergoglio.
Este argentino, que escogió le nombre del “poverello” de Asís, FRANCISCO, nos dijo a todos: “Comenzamos este camino: obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en caridad todas las iglesias. Un camino de hermandad, de amor de confianza entre nosotros. Pidamos siempre por nosotros: los unos por los otros.”
Doce años han pasado ya, desde la elección del primer Papa no europeo en más de 13 siglos. Se trataba de un gran desconocido para el público: el arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio, pero no tanto de sus compañeros en el Colegio Cardenalicio, pues en las reuniones previas al Cónclave que le eligió, se había ganado el respeto de sus cardenales desde que en el año 2007, en la reunión del CELAM( Consejo Episcopal Latinoamericano) que se celebró en la ciudad brasileña de Aparecida, y a la que asistió Benedicto XVI, Bergoglio escribió las grandes líneas del programa de renovación de la Iglesia, en el que exponía la necesidad de reformar la Institución para llevarla hacia las periferias. Es más, ya se sabe que en el Cónclave que eligió a Benedicto XVI en el 2005, Jorge Bergoglio fue uno de los más votados y tuvo que pedir a sus compañeros que dieron sus votos a Ratzinger.
Ahora el Papa , recluido en una habitación sencilla del hospital romano “ Gemelli”, trata de superar su enfermedad y todo parece indicar que va por buen camino para seguir cumpliendo este año del Jubileo con la Esperanza, como eje central y mirándonos a todos para que sepamos ser “sembradores de esperanza” como reza el lema del Día del Seminario que se celebra este domingo día 16,en torno a la fiesta de San José.
Hay 1.036 seminaristas en toda España repartidos en 82 seminarios reunidos en 57 comunidades formativas, compartiendo, además, un compromiso generador de esperanza hoy, porque aporta sentido a la vida de las personas que buscan respuesta a muchos de los problemas que nos preocupan, y con una motivación compartida, la propia experiencia de haberse encontrado con Cristo y haberse sentido llamados a ser sembrador de esperanza en este mundo, como reza el lema de la Jornada.
Hoy esos 1.036 seminaristas seguro que rezan por FRANCISCO y recuerdan las palabras del Papa que en su exhortación “Evangelii Gaudium”(La alegría del Evangelio), nos decía: ”Quiero dirigirme a los fieles cristianos para invitarlos a una nueva etapa evangélica marcada por esa alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años”.
Gracias Santo Padre, por estos doce años.