AL AIRE LIBRE

EL PP NO PUEDE PACTAR CON VOX, PERO EL PSOE, SÍ CON BILDU

Luis María ANSON | Martes 18 de marzo de 2025
Si el presidente Mazón para sacar los Presupuestos comunitarios adelante llega a...

Si el presidente Mazón para sacar los Presupuestos comunitarios adelante llega a un discreto acuerdo con Vox, el aparato político y mediático del sanchismo se vuelca para despellejar al PP calificándolo de facha, pronazi, indecente, infame, miserable. Pero pactar con los secesionistas de Junts, PNV y ERC es por el contrario constructivo y razonable. Incluso la alianza con los herederos del terrorismo etarra significa un esfuerzo histórico de reconciliación. Al Partido Popular de Feijóo, Pedro Sánchez le tiene bien cogida la medida y le gana el relato.

Para colmo, Vox es un partido que respeta la Constitución y desde ella actúa políticamente. Lo que ha pedido para prestar su apoyo a los Presupuestos de la Comunidad Valenciana son cuestiones relativamente menores. En cambio, los cuatro partidos independentistas catalanes y vascos, aparte de cantidades ingentes de dinero, imponen al sanchismo condiciones que cuartean la soberanía de España y que arañan la decencia nacional.

Núñez Feijóo está casi siempre a la defensiva. Ataca sólo en raras ocasiones. Ante la opinión pública española se impone el relato de que la alianza con los secesionistas catalanes y vascos y los acuerdos con los proetarras de Bildu son aceptables y razonables. Y los del Partido Popular con Vox en la Comunidad Valenciana constituyen una aberración democrática, el “pacto de la vergüenza”, según el Gobierno sanchista.

Aznar, desde lejos, contempla con asombro la situación y repite a quien quiera oírlo que es necesario modificar la torpe política a la deriva en la que se debate el PP cuando tiene todo a favor para atacar y denunciar, desbaratando la falaz argumentación del sanchismo. Son muchos, en fin, los que no entienden por qué destacados dirigentes del PP se dejan ganar la partida cuando por el plato de lentejas de los siete escaños de Junts, Pedro Sánchez se deja en las alambradas del poder jirones de la dignidad nacional y del decoro personal.