La nueva ley de protección de menores en entornos digitales que ha aprobado el Gobierno incluirá la obligación de que los nuevos dispositivos digitales que se fabriquen incluyan un control parental por defecto, que será activado en el momento de la configuración del aparato con el fin de limitar el acceso de menores a contenidos, servicios o aplicaciones inadecuadas.
Además,
Este control parental que vendrá de fábrica en los nuevos dispositivos será gratuito y fácil de manejar e incluirá un etiquetado que explique los peligros y riesgos potenciales de un uso inadecuado de estos productos y sus efectos para el desarrollo físico, mental y moral de las personas menores de edad.
El ministro de la Presidencia y de Justicia, Félix Bolaños, ha incidido en que de no cumplir con esta obligación habrá "sanciones" y ha recalcado que "se acabaron los sistemas de control parental que no controlan nada, deben ser efectivos". Asimismo, Bolaños ha anunciado que la edad de consentimiento de los menores para acceder a cualquier red social "pasará de los 14 a los 16 años"
El Ministerio de Juventud e infancia, que ha sido promotor del nuevo proyecto de ley junto con el Ministerio de Justicia, y en el que han participado los ministerios de Presidencia, Educación, Transformación Digital y Derechos Sociales, señala que las empresas fabricantes de dispositivos digitales deben "asumir sus responsabilidades y realizar un análisis riguroso del impacto de sus productos sobre la infancia y la adolescencia".
El objetivo de la nueva ley es reconocer los derechos de los menores a ser protegidos "eficazmente" ante contenidos digitales que puedan perjudicar su desarrollo, el derecho a recibir información veraz y suficiente y necesaria sobre el uso de las tecnologías y sus riesgos y adaptada a un lenguaje apropiado a su edad.