El líder laborista inauguró hoy en el palacete de Lancaster House, en el centro de Londres, una reunión con representantes de más de 41 países para tratar la manera de encontrar una solución a la migración ilegal y desbaratar las bandas de delincuentes que se lucran con la miseria de las personas que huyen de su países.
"La migración ilegal es un factor clave de inseguridad global. Socava nuestra capacidad de controlar quién viene aquí y eso enfurece a la gente. Me enfurece, francamente, porque es injusto para la gente trabajadora común que paga las consecuencias" y "es injusto para los propios inmigrantes ilegales, porque son personas vulnerables que están siendo explotadas sin piedad por bandas deshonestas", agregó el jefe del Gobierno.