Lo ha dicho en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros tras ser preguntado por las críticas de los jueces a las declaraciones de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, que cuestionó la presunción de inocencia.
Tras expresar el respeto del Gobierno a todas las resoluciones judiciales, el ministro ha opinado que en cuestiones "que suponen una lacra social tan importante como es la violencia hacia las mujeres", las autoridades que formamos parte del poder ejecutivo, el poder legislativo y también el poder judicial "debemos explicar muy bien nuestras manifestaciones y nuestras resoluciones".
"Esas resoluciones en una materia de una sensibilidad social máxima como es esta que afecta a derechos humanos, deben de explicarse muy bien, sobre todo para que las víctimas y las potenciales víctimas no pierdan la confianza en las instituciones que están para protegerlas", ha subrayado.
Por su parte, la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha señalado que el Ejecutivo lo que ha hecho es expresar "el mismo desconcierto que una gran parte de la sociedad sintió al conocer una sentencia, en este caso del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, radicalmente distinta a la de la audiencia Provincial de Barcelona en menos de un año".
"Es lógico y evidente el respeto de este Gobierno por la Justicia y por las distintas sentencias, pero ese respeto tampoco es antagónico a opinar", ha subrayado Alegría, que ha recordado que en este caso "todavía queda camino por recorrer" y ha pedido esperar a conocer la respuesta del Tribunal Supremo.
Alegría ha hecho un llamamiento a las mujeres víctimas para que sigan denunciando estos hechos "porque a las mujeres nos siguen violando y a las mujeres nos siguen matando".