"Pese a las sanciones Rusia mantiene posiciones de liderazgo en los mercados internacionales de recursos energéticos", aseveró.
El jefe del Gobierno ruso indicó que "se desarrollan activamente las rutas logísticas, en primera instancia en dirección a los Estados amistosos, financiamos la correspondiente infraestructura".
En particular se refirió a la cooperación con la OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, al señalar que Rusia trabaja "estrechamente" con sus socios del cartel.
"A Rusia le corresponde el 10 % del mercado de petróleo mundial", indicó, al señalar que el país tiene "una actitud responsable respecto a los temas vinculados a la seguridad energética global" y "satisface de modo fiable sus necesidades internas" de combustible.
Sin embargo, alertó que "durante muchos años los precios de los bienes producidos mediante un alto procesamiento de materias primas y productos petroquímicos en Rusia han sido considerablemente menores que en la mayoría de los países".
"Es importante mantener esta situación bajo constante control. La competitividad de nuestra economía depende directamente de que estos precios se mantengan a un nivel aceptable", indicó.
En particular señaló que el sector petroquímico aporta cerca del 20 % del PIB del país y "el volumen de las inversiones anuales de este sector supera los cinco billones de rublos (5.900 millones de dólares)".
Destacó las perspectivas de la exportación de carbón a países del sudeste asiático que no cuentan con reservas propias considerables de esta fuente de energía, pero destacó que para ello es necesario resolver problemas logísticos y reducir los gastos de las compañías transportadoras.
Mishustin llamó la atención sobre el hecho de que el consumo de carbón creció un 80 % en los últimos 25 años, una tendencia que podría mantenerse en alza debido al uso del carbón en la industria metalúrgica.
"Hay que estudiar detalladamente mecanismos adicionales que permitan garantizar el desarrollo seguro del Kuzbass (cuenca carbonífera del sudoeste de Siberia) y de otras regiones productoras de carbón", concluyó.
El comienzo de la guerra en Ucrania y la avalancha de sanciones de Occidente afectaron, entre otras cosas, a las exportaciones de petróleo y gas de Rusia, que se vio obligada a buscar nuevas rutas logísticas y nuevos clientes, fundamentalmente en Asia.