Opinión

Europa invertebrada

TRIBUNA

Jesús Carasa Moreno | Miércoles 02 de abril de 2025

Quizá, si viviera ahora, el adalid de nuestra “nostalgicoderrotista” Generación del 98, emplearía el calificativo de “invertebrada”, para Europa, con tanta o más razón, con que lo empleó para España.

Todavía no están claras las causas, del abandono de EE.UU., de la disputa que, junto a la U.E., mantenía frente a Rusia.

Quizá vuelven al espíritu Reagan-Gorbachov de distensión y final de la guerra fría.

Quizá están cansados de verse arrastrados, por la belicosa Europa, en sus disputas históricas, sobre puñaditos de tierra.

Quizá sus nuevos líderes, no entienden la estructura de la U.E., no saben con quien hablar y desprecian a los dirigentes de sus pequeños países, que nunca ofrecen, sólo piden.

Quizá piensan, que en el mundo hay otros intereses, más importantes, que requieren su atención, como el de que hasta su papel de líder económico/militar mundial está en cuestión.

O quizá, un mucho de todo.

El caso es que, sus nuevos dirigentes, se acercan a Putin para dejarle claro, que su país no tiene ningún contencioso con el suyo, que abandonan el campo y dejan los asuntos europeos en manos de los europeos.

Este abandono de EE.UU., ha dejado en evidencia dos cosas sumamente alarmantes. Que, sin ese apoyo, la U.E. es incapaz de mantener un pulso militar frente a Rusia. Y que su decadencia es notoria y está dejando de jugar un papel relevante en el mundo, a pesar de su potencia económica.

Como resultado, la U.E. debería analizar, urgentemente, su proceso de integración, filosofía, estructura política y forma de agilizar la toma de decisiones, pues se está viendo su imposibilidad de hacerse cargo de la dirección de una guerra… ni de una paz: ¡Veintisiete países tomando decisiones por unanimidad!

En cuanto a su actual enfrentamiento con Rusia, no tendrá arreglo si no es capaz de ponerse sus gafas, como ha hecho EE.UU., para ver lo que ella ve: Que la desintegración de la URSS es, según Putin, la mayor tragedia geopolítica del siglo XX, que él quiere revertir. Y ha reaccionado cuando ha visto, aunque tarde, que esos países, se convertían, bajo el paraguas de la U.E. y de la OTAN, en sus enemigos.

¿Acaso no hemos sido nosotros, los europeos, los que hemos inventado, admitido y mantenido, durante muchos años, lo de “Rusia y sus países satélites”? Pues bien, Rusia también lo ha creído así

Pero ahora, es demasiado tarde. ¿Cómo puede la U.E. convencer a Rusia de su buena disposición, cuando todos esos países están ya integrados en ella o en su órbita de influencia?

La única solución sería la vuelta, otra vez, al espíritu Reagan-Gorbachov de distensión total. ¿Pero cómo se convence a Rusia de participar, de nuevo, en una fórmula en la que ya ha sido engañada?

En otro orden, me parece oportuno ofreceros aquí datos del PIB de 2022, en miles de millones de dólares, publicados por el Banco Mundial y de los cuales se pueden sacar conclusiones para intentar comprender la situación actual:

Nación PIB
China 30,3
EEUU 25,4
UE 24,4
Rusia 5,3

Yo veo que:

La pretensión de Rusia de jugar un papel de primera potencia mundial solo puede basarse en el chantaje nuclear y en su ancestral estructura social, que le permite detraer, para la defensa, recursos que Occidente destina al bienestar social.

El poderío económico de EE.UU. ha sido sobrepasado, por primera vez, lo que le lleva a dejar, a un lado los ancestrales “tiquismiquis” europeos y dedicarse a ganar la carrera de la paz.

Europa, con un poderío económico todavía de primer orden, se deja caer a una dulce decadencia, por la miopía, que incapacita a sus miembros para ver que el interés de las partes está en el todo, que su estructura es inmanejable, por inacabada, y que es suicida poner al frente de sus destinos a personajes de segunda categoría, amortizados en sus partidos políticos nacionales.