Piensen en la extraordinaria secuencia final que parece diseñada para hechizarnos: un centenar de Jasons despiden a la familia Dessen como a gente de un avión despegando de una cubierta.
Piensen, en otras palabras, en las historias y en los mundos de Chicagos alternativos que no son revelados completamente.
El encanto de Dark Matter es internarse en muchísimos mundos, algunos de ellos en malísimo estado, otros retorcidos basados en otras épocas, el pasado y el futuro. Autoconciencia de personajes impregnados de unas preocupaciones hasta entonces desconocidas en ellos. Es recurrente en las novelas de Blake Crouch tratar la imposibilidad de predecir y manejar los fenómenos que desfilan ante los ojos.
***
¿De qué trata la serie?
¿Mundos visibles como las luces de una estación en la carretera?
Nuevas oportunidades para unos pocos, alejarse en la distancia, guardar otras llaves distintas y echar una ojeada alrededor.
¿La paradoja es disfrutar de ciertas ventajas con respecto al resto de las personas?
¿Ahora Dessen camina con aire de desafiante desaliño?
¿Ahora Dessen camina tratando de llegar a verdes tierras en magnífica calma?
¿Chicago es una risotada áspera, calles que se hallan repletas de trampas y pozos?
***
«Elon Musk ha donado más de 20 millones de dólares a organizaciones que apoyan al candidato republicano en las elecciones a la Corte Suprema de Wisconsin».
Los obstáculos emergen súbitamente como forasteros anónimos.
Una familia alternativa constituye una provocación demasiado poderosa como para hacer caso omiso de sus acciones.
En Dark Matter una duda ontológica: ¿es esto real o no?
En cierto sentido, es como una variante de Lost, la cual tenía una red locamente multiplicada de misterios grotescamente desproporcionados que funcionaban, pero no se explicaban satisfactoriamente en su final. El misterio central de Dark Matter es lo infinito.
***
Fundación, Silo, Materia Oscura y, muy pronto, Murderbot y Tus amigos y vecinos. Apple TV + está a la altura de los FX.
Encontrar una muerte paseando. Es Jason Dessen. ¿Es Jason Dessen? Sí, es él… ¿Cómo es posible? Es Dessen. Pero es más “viejo” que Dessen.
Una metáfora, una puerta que le embota el ánimo.
Nietzsche declaraba que los seres humanos «necesitan crueldad y desafíos, pero la civilización solo les ofrece seguridad».
***