Según ha informado la Guardia Civil, el hallazgo se produjo el pasado 5 de abril durante una inspección rutinaria del Equipo ROCA en plantas de gestión de residuos de la provincia, como parte de un operativo para rastrear objetos robados.
Los agentes descubrieron las campanas, de más de 100 kilos cada una, en uno de estos centros y, al sospechar de su origen, iniciaron una investigación que confirmó que habían sido sustraídas de la parroquia.
El párroco del templo identificó las piezas, que forman parte del patrimonio histórico-religioso local y una procedía de la Capilla de San Juan de Letrán, cedida por la Hermandad del Nazareno a la parroquia afectada.
La Guardia Civil detuvo a un hombre por robo, sigue las pesquisas contra otro por receptación y las campanas serán devueltas a la iglesia en los próximos días, según fuentes del instituto armado.