Cultura

Elena Anaya: "Lo mejor de cada viaje es siempre la vuelta al hogar"

entrevista

Lunes 01 de diciembre de 2008
¿Qué sentiste al recibir este guión de Agustín Díaz Yanes?
Por fin mujeres que hacen cosas y no solamente esperan a que las hagan por ellas. Sentí mucho gusto al leer el guión, es un placer que Tano (Agustín Díaz Yanes), haya pensado en mí para dar vida a este personaje. Un torbellino de mujer que roba carteras desde los siete años y se ha buscado la vida para salir de cualquier atolladero hasta que sin darse cuenta se mete en un agujero sin salida que termina con ella.

¿Que instrucciones recibiste para interpretar a esta mujer?
Le perseguí muchos meses antes de empezar a rodar y jamás me dio ninguna referencia para preparar el personaje, cuando llegué a Méjico seguía sin darme indicaciones y al comenzar el rodaje seguía diciéndome que yo ya sabía lo que tenía que hacer. Eso te deja mucha libertad, pero también te llena de inseguridades, mi impresión es que quería a una Elena Anaya desvalida y desalmada, nada más.

¿Vives tan intensamente como las mujeres de 'Morir caminando'?
Solamente por las vidas que me ha tocado vivir en mis personajes habría que ampliar mi trayectoria vital a dos folios de doble cara. Mi vida es del género fantástico, llevo una año increíble de trabajo, viajes constantes y personajes fabulosos. La suerte de ser actriz y vivir vidas diferente a través de mi profesión me permite aprender mucho de la vida.

¿Qué haces para superar todo el estrés que conlleva una vida como la tuya?
Me intento tomar la vida con toda la calma que puedo, me gusta rodearme siempre de mi gente, mi familia y mis amigos son la gente que más cerca tengo, ellos me ayudan a vivir las cosas con la máxima normalidad que puedo. Hay veces que no se puede, de repente un día te levantas y te das cuenta de que no puedes más de lo cansada que estás. Llevo un año muy intenso, he pasado de Moscú a Méjico, de Algeciras a Francia y de El Cairo a Reikiavik sin apenas darme cuenta.

¿Qué proyectos tienes?
Ahora estoy preparando el nuevo trabajo de Julio Meden, una historia preciosa, un cuento de amor de dos personas que tras encontrarse una noche su vida cambia para siempre.

¿Cómo eliges tus proyectos?
Gracias a un gran equipo, el de la oficina de Katrina Bayonas, ellos recogen todas las ofertas que van llegando y me proponen para otras. Ellos me ayudan a elegir con mucho sentido común. Cuando un guión me llama la atención y decido hacerlo siempre me gusta conocer al director antes porque no todo es el guión, las películas se acaban siempre de configurar en la cabeza del director y es importantísimo saber lo que quiere contar para tener idea de si se lo puedes dar. Me lanzo en blanco, limpia por dentro e intento aportar todo lo que hay en mi al personaje.

¿Alguna vez has deseado cometer algún delito?
No tengo antecedentes pero lo que si que he deseado alguna que otra vez es coger una excavadora y arrancar todos los pivotes que pueblan las calles de Madrid, estoy harta de tener que sortearlos y golpearme con ellos.

¿Qué te gusta hacer cuando no estás trabajando?
Cuando desconecto de toda esta barbaridad intento irme, si tengo tiempo y dinero aviso a todo el mundo y desaparezco, dejo a un lado todo lo que me une a esa Elena Anaya conocida con la que convivo y me escapo. Si no me puedo ir me limito a quedarme con mi gente en mi barrio y hacer lo que me apetece en el momento.

¿Sigues queriendo vivir en Madrid después de conocer tanto mundo?
Sin duda, me encanta Madrid, vivo en el centro y no la cambiaría por nada del mundo. Agradezco mucho las experiencias que me da poder viajar, pero quiero estar al lado de mi gente. Me encanta conocer otras culturas pero lo mejor de cada viaje es siempre la vuelta al hogar.

¿Cual es el secreto del éxito?
La suerte juega un papel fundamental, me llamaron para hacer mi primera película mientras estaba haciendo las pruebas para la escuela de arte dramático, no sólo me dieron mi primer protagonista, sino que además entré en la escuela, después vino Fernando León y yo que sé cuantas películas más. La suerte sigue acompañándome y además estoy rodeada de grandes profesionales, en este mundo no se hace nada solo. La interpretacion es un trabajo muy humilde, hay que ser muy respetuoso y tener los dedos siempre cruzados.

¿Qué destacarías de tus compañeras de reparto?
Soy actriz por culpa de Victoria Abril, es una mujer extraordinaria. Parece mentira, con lo pequeña que es, cuando aparece ante ti se muestra grande como ninguna. Victoria es una gran maestra no sólo de la interpretación, de la vida en general.

¿Qué te gustaría hacer a ti?
Este año he hecho cinco mujeres tan increíbles que ahora solo sueño con Alba, una mujer divertida, ocurrente y bonita a la que interpreto en la próxima película de Julio Medem.

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