Editorial

Lo que une a Pedro Sánchez y a Yolanda Díaz: el poder por el poder

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Jueves 24 de abril de 2025

Ni Pedro Sánchez cree en el socialismo ni Yolanda Díaz en el comunismo. Las ideologías no son más que excusas para llegar al poder. Y ellos han llegado, pero no quieren irse. Hace tiempo que el presidente debería haber dimitido si tuviera una mínima decencia política. Aguanta acechado por los casos de corrupción, con sus socios en desbandada y una minoría parlamentaria que le impide legislar. La coalición con Sumar hace tiempo que es sólo una patraña. Y ha renunciado a aprobar, siquiera presentar, los presupuestos generales del Estado. Presidente y vicepresidenta aguantan como zombis. Pero zombis acomodados en el palacio de La Moncloa: con un tropel de asesores para bruñirles hasta los zapatos, coche oficial para las excursiones y el Falcon para viajar por el mundo. A eso se limita el afán por prolongar la legislatura hasta el último segundo. Porque lo de gobernar es un cuento chino tan grande como el viaje a Pekín del líder socialista.

Cuando la OTAN o la UE aprietan las tuercas para que España incremente el gasto en defensa, uno endilga un decretazo fantasma que no pasa ni por el Congreso y la otra, mira para otro lado, ahora a Roma, mientras prepara las maletas para viajar al Vaticano a codearse con los mandatarios de todo el mundo en el funeral del Papa. A uno le da igual que la portavoz del Gobierno y el ministro del Interior juraran que jamás comprarían armas a Israel. Si es menester, primero se miente, luego se compran, luego se rescinde el contrato por la indignación de sus socios y a otra cosa. La vicepresidenta, mientras, se amarra cual lapa a su poltrona ante el huracán desatado en IU y Podemos, que todavía son comunistas y le exigen que abandone el Gobierno por su “deriva belicista” y por pura dignidad. ¿Por qué?, pregunta ella confusa ante una palabra que no aparece en su diccionario.

Pedro Sánchez, en su solemne comparecencia en Moncloa para anunciar la aprobación de los casi 10.5000 millones de euros para inversión en armamento, lo que él llama “seguridad”, reconoció que durante el Consejo de Ministros que aprobó el gasto, Yolanda Díaz había “planteado observaciones”. No aclaró si las “observaciones” eran por comprar balas a Israel o tanques a Estados Unidos. O porque no sabía qué responder sobre su participación en la aprobación del “rearme”. De hecho, no ha pronunciado ni palabra al respecto.

Y, así, con esta supuesta última crisis en la coalición de Gobierno, sólo ha quedado claro que a Sánchez y a Yolanda no les moverán. No les moverán de sus poltronas ni con aceite hirviendo. Porque han llegado para quedarse, al menos hasta 2027. No para cambiar el mundo, ni luchar por el que llaman “Estado del bienestar”. Sólo para disfrutar de las mieles del poder.

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