Opinión

No me puedo contener

TRIBUNA

Freddy Darino | Lunes 05 de mayo de 2025

Cuando observo la realidad de este mundo, en las diferentes latitudes en las que me detenga, siento desde lo más profundo de mis entrañas, rebeldías por las que “no me puedo contener”.

En este aporte me detendré en las razones que considero más relevantes en el caso de España, que me transportan a ese estado de ánimo que me sacude por dentro, y que deseo compartir con quienes me honren deteniéndose en mí.

Tengo plena seguridad de haberme formado en otro tiempo, con la vigencia de otras circunstancias y en general con valores éticos y morales muy diferentes a los que percibo en este presente del mundo, en cuanto a los actores políticos.

La afirmación que precede, intento legitimarla en este ya largo vivir, en el que ya no cuento más las décadas (ocho) que he dejado atrás, para centrarme en los días por venir, en el mañana donde puedo intentar aportar algo, en beneficio de mis seres queridos y mis semejantes todos, porque lo pasado ya no lo podré modificar, “ya fue” como suele ser calificado tantas veces injustamente, para extraer de él enseñanzas imprescindibles, para poder enfrentarnos en forma positiva, en todo cuanto no debió suceder…

Siento siempre la necesidad de intentar lo nuevo, sea concibiendo un nuevo libro, guiado por La Providencia (sean ensayos o novelas) apoyo que nunca me faltó, o con un artículo nuevo como es esta entrega, buscando sin desfallecer jamás horizontes nuevos, con resplandores esperanzadores, acordes con mi naturaleza…

Entrando directamente a la entrega que hoy me propongo, aclaro previamente que está muy lejos de mi propósito, dar lecciones de nada a nadie.

Nada más inapropiado y más lejos de mí, ese absurdo de muchos al sobrevalorarse y marchitar lo que siempre he intentado enaltecer, que es el valor inmenso de mi sencilla humildad.

Pero eso no tiene nada que ver, con sacarle la careta a tantos (que no son pocos), que se atreven a ningunearnos, a estafarnos, mintiéndonos una y otra vez, desde el altar falso del poder, desde el cual gobiernan porque los han votado, aprovechándose siempre para reafirmar sus chacritas personales y no cumpliendo con honor la verdadera voluntad de sus votantes, que al final son víctimas de sus desmanes, o los que ponen los muertos en los conflictos armados…

Claro que, sin generalizar, porque sería una tremenda injusticia, cometida contra los políticos que conservan su grandeza, como nobles servidores.

Pero hay muchos, que se burlan con soberbia, y se trepan en altares en los que ellos mismos se han creado, que en mi concepto les quedan demasiado grandes…

No me detengo en ninguno en particular, sino que los menciono en general como en tropel, que se aferran a sillones muy valiosos sin merecerlo, porque no tienen la sana vocación de “servir” sin esperar nada a cambio, y sí, el instinto malsano de sus ambiciones desmedidas, atados a pactos infames e insultantes, que sus votantes no les han autorizado expresamente…

Y en función de esos acuerdos se consideran impunes, cuando en realidad se unen para no responder por las atrocidades cometidas y mantenerse en el poder, y todavía con la soberbia excluyente de no sólo mentir, sino de burlarse descalificando a sus opositores políticos con el bajo nivel que es muy común entre ruines y rufianes…

Este escenario todavía no se ha definido, están en plena vigencia las acusaciones, las amenazas, los chantajes, los despropósitos de quienes mantienen relevancias políticas y son en el caso de algunos vulgarmente huidos de la Justicia, condenados por sentencias otros, que no han cumplido y en tantos casos liberados por anticipado por resoluciones que, sin merecerlo, han quedado en libertad con el consentimiento expreso del actual timonel del gobierno de España, como pago (chantaje) por mantenerse en el poder…

Es el principal responsable, pero no actúa en solitario, no es ningún tonto, ha sabido comprar voluntades y apoyos de diversa especie, para no abandonar el sillón de La Moncloa; y se mueve muy bien conectándose financieramente fuera de España, procurando recursos europeos para ello, contando con ministros complacientes, y con todo el arsenal de colaboradores y ejecutores de sus planes, que son la razón de ser del altísimo endeudamiento, al que ahora se le agrega la condonación de adeudos a las CC.AA que, no todos aplauden en la oposición, desviando la atención de otros casos mediáticos que lo llevan a la hipótesis de que puedan hacerlos tambalear en su descarada permanencia en el poder…

Vuelvo a poner énfasis en el mañana de nuestros hijos y nietos, porque tampoco en ello “no me puedo contener” dado que está en riesgo el mañana de sus días, en cuanto a la realización plena que se merecen.

Cuando se iniciaron la publicación de mis artículos en este medio digital en el año 2021, expuse,“ALGO TIENE QUE OCURRIR”, que todavía no ocurrió, pero no pierdo mis esperanzas de que muchos lleguen a ocupar la fosa política que se han venido cavando con artera alevosía.

Algunos ya han logrado salvarse gracias a las puertas giratorias que han venido dragoneando hábilmente; pero como no está dicha la última palabra en este escenario, tampoco yo descarto mis esperanzas guiado por mis convicciones irrenunciables…

Aquí se han atropellado valores que deberían ser intocables.

Han marchitado la Democracia, nuestra Libertad, la División de Poderes, las Sentencias de los Tribunales de Justicia, las políticas carcelarias, muchos no se sienten representados por La Monarquía Parlamentaria que todos los españoles se han dado con su voto libremente expresado en las urnas en 1958, hasta está cuestionado el cargo del FGE, una Justicia cuestionada, todo ello parte de una intolerable deriva, que todavía no se sabe hasta dónde nos llevará, hasta entrometerse en cómo educar a las nuevas generaciones, que nunca será en mi opinión, sometida a su consideración…

Los golpetazos de mi corazón, y la natural rebeldía de esas mis convicciones, pueden más que mi razón, por eso surge este aporte que no es el resultado de algo hondamente reflexivo con serenidad, sino una reacción con bronca cuasi visceral, que no estoy dispuesto a silenciar, y mucho menos por cobardía, condición que no ha podido nunca caminar a mi lado…

Dejo establecidos esos puntos suspensivos (…), con la esperanza de que alguien pueda identificar sus pensamientos con sus propias circunstancias de vida, que podrán o no estar en concordancia con las mías, y todo ello con legítimo derecho que yo nunca dejaré de respetar como corresponde…

Podría adjetivar sobre estos “personajes” que hoy han motivado este aporte, y adjetivar duramente sobre ellos, pero he preferido no hacerlo todavía, aunque lo merezcan, por apelar a la reserva de prudencia aconsejable (no sé hasta cuándo tendré la paciencia de esperar), dejando espacios en ese recurso literario de puntos suspensivos (…) “en eso sí que también no me puedo contener”, aunque no me aparte para nada del título de este aporte con sus contenidos, al referirme a esas miserias conductivas alejadas de toda grandeza, al pisotear la historia reciente que en décadas otros sembraron para esta gran Nación que es España, en años de Concordia en prosperidad y desarrollo…

Estoy harto de excusas y mentiras dichas un día sí y otro también, sintiendo vergüenza por los escándalos que empalidecen la dignidad de nuestra especie, que siempre enfrentaré sin silenciarme con mi “resistencia” desde mis trincheras y con mis aportes dichos y escritos, “que conservo, custodio y atesoro en los estantes del taller de mi alma”.

Mis proyectiles son mis palabras, que no hieren ni matan porque nacen sin pólvora destructiva.

Todo lo contrario, están repletas de semillas de esperanzas, que, al ser regadas con sangre, sudor y lágrimas, favorecerán en mi concepto cosechas productos de auténtica conquista…

Sólo así, podré cumplir con la “misión” para la que me han regalado la vida, en faena para la cual no me alcanzará la existencia terrena, porque es efímera sin dejar de ser maravillosa, para no conformarme nunca jamás y siempre luchar sin desfallecer en aras de mis empecinados intentos…

No trato de aferrarme a una utopía, es un sueño posible y sin derivas traicioneras como peregrino y soñador que soy como centinela en mis trincheras que no renunciará jamás a ese “algo tiene que ocurrir” que en febrero del año 2021 mis rebeldías expresaron en este periódico digital desde el alma esperanzada en que, de una vez por todas, la Verdad se imponga ante tanto descalabro conductivo…

No puedo soportar y por ello “no me puedo contener”, que se nos trate como meros muñecos sin alma, a la deriva en un mercado perverso, porque como ya lo he dejado registrado y hoy lo reitero, que se nos trate como a los productos que se colocan en las góndolas ante su inminente caducidad, como ofertas denigrantes que nuestra especie no se merece tan insultante destino