Se habría entendido que, en su día, Pedro Sánchez convocara un referéndum sobre la ley de amnistía. Pero ni se le ocurrió, pues sabía que el resultado habría arruinado su pacto con Puigdemont para ser investido presidente del Gobierno. Ahora, sin embargo, se ha inventado una consulta popular sobre la OPA del BBVA al Sabadell. El mundo empresarial cree que Pedro Sánchez ha perdido definitivamente la cabeza al crear dicha consulta. Porque, ¿a qué ciudadano le interesa el futuro de ambos Bancos en caso de fusionarse? ¿Quién va a rellenar un formulario extenso, enrevesado y técnico sobre dicha operación financiera?
Pero el presidente del Gobierno, lo que en realidad busca es satisfacer a Puigdemont que estaba indignado con la posibilidad de que desaparezca un banco catalán devorado por otro vasco. De ahí, el formulario de Microsoft Office en el que cuaquiera puede votar miles de veces usando un nombre, DNI y correo falsos. Esto es, que el propio Gobierno decidirá si aprueba o no la OPA. Pero será el propio Ministerio de Economía el que contabilizará dichas opiniones a su antojo, sin nadie más que los demuestre y avale.
En teoría, pretende delegar en los ciudadanos una decisión que, más que al Gobierno, le incumbe a la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia, el organismo que ya había avalado la fusión, lo que trastocaba los planes de Sánchez en su alianza con Puigdemont.
Pero con esta consulta, el Gobierno puede tumbar la OPA para tranquilizar a Puigdemont. Porque dicha consulta no tiene garantía alguna, ni el cómputo final puede demostrarse. Manipular su resultado es más fácil que cocinar una encuesta de Tezanos. La chapucera encuesta, que cualquiera puede rellenar hasta el próximo 16 de mayo en la página web del Ministerio de Economía consta de diez campos, de los que cuatro son datos básicos y seis son preguntas directas.
La consulta consiste en un formulario con preguntas relacionadas con los criterios de interés general que identifica la Ley y se acompaña de un buzón para aportar información adicional. Por poner un solo ejemplo, hay preguntas como la siguiente:”¿Considera que existen criterios de interés general distintos de la defensa de la competencia que pueden verse afectados por la operación BBVA/Banco Sabadell?" Si la respuesta es afirmativa, el formulario pregunta cuáles serían los criterios de interés general que puedan verse afectados.
Esta pregunta es suficiente para demostrar que sólo participarán en la consulta los ciudadanos que tengan un interés determinado en la OPA. A saber, los clientes o accionistas de ambos Bancos. Pero para eso no era necesaria dicha consulta, que se ha creado exclusivamente para poder ser manipulada por el Gobierno y para que el resultado final coincida con sus intereses que, de nuevo, coinciden con los de Puigdemont, el prófugo de Waterloo que sigue sacando oro a sus 7 escaños.