"He celebrado tanto que me he mareado, menos mal que había hielo...", dijo riendo a Sky Sports tras el partido. Su celebración, eufórica y escalando una verja, casi le cuesta el cambio. "Es increíble, de verdad. No sé que decir. No pensaba poder repetir algo parecido a lo de 2023 y esta noche ha pasado lo increíble", explicó.
"Creo que esto, el marcar goles decisivos, es parte de mi carrera. Siempre he sido el último en rendirme y el primero a creer. Es un premio a la fe", añadió. "No me lo creía con el empate. Le he dicho a Thuram: 'tranquilo que pasamos'. He entrado y parecía que había estado jugando porque no hemos parado quietos en el banquillo", sentenció.
El Inter jugará la final de Múnich el próximo 31 de mayo ante el PSG o el Arsenal.