La vicepresidenta tercera, sin embargo, sólo desveló que el fallo se produjo en la pérdida de la generación en las subestaciones de Granada, Badajoz y Sevilla. Reconoció que hubo problemas en los sistemas de las energéticas y aludió también a las incidencias previas del suministro proveniente de Europa. Pero admitió que las investigaciones del Comité de Expertos Independientes, tan independientes que están a las órdenes del Gobierno, durarán mucho tiempo. Y ése es el problema de la ministra. Porque Pedro Sánchez no permite que se conozca el verdadero motivo del gran apagón, que, como decíamos, fue causado por el uso masivo de energías renovables, por la obsesión del presidente en convertir España en el primer país del mundo en alcanzar el cien por cien del suministro energético “verde” y alcanzar el récord de ser el más ecologista del mundo.
Está demostrado que la caída hasta el cero energético sólo puede producirse por ese posible fallo técnico desproporcionado. Pero Pedro Sánchez impide que se diga la verdad. Busca que pase el tiempo con la esperanza de que la gente se olvide y, así, pasar página antes de reconocer las razones sectarias de incrementar la energía de las renovables al máximo, al 70 por ciento del suministro, lo que por su inestabilidad en la red de distribución provocó el colapso.
De ahí, que la ministra no pudiera ir más allá en sus explicaciones en el Congreso de los Diputados. Intentó ofrecer la mejor información. Pero se vio obligada a ceñirse al guión marcado por Pedro Sánchez. Y en ese guión, nunca aparecerá la verdad.
Quizás por ello, Sara Aagesen se encontraba sola en el banquillo azul. Ni un solo miembro del Gobierno acompañó a la vicepresidenta tercera durante su comparecencia. Como siempre, Pedro Sánchez fue el primero en abandonar el Hemiciclo. La ministra se encontraba sola ante el peligro y encorsetada por el guión impuesto desde Moncloa. Aún así, cumplió lo mejor que pudo con su deber. Y, sobre todo, no recurrió al habitual histrionismo y a los ataques a la Oposición de sus compañeros del Ejecutivo cuando tienen que contestar a las preguntas de los grupos parlamentarios. Aunque también se confirmó que ni ella ni nadie del Gobierno contarán jamás la verdad del motivo del gran apagón.