Los toros de La Quinta no defraudaron. Embestían, tenían fuerza y presencia. Las cuadrillas se esmeraron con los palos sobre todo, la cuadrilla de Luque y De Justo. Por cierto, fue incomprensible la reacción del público con estos dos diestros: se pusieron tan meticulosos que no hubo un pase que no censurasen. Exagerados con unos y callados con otros.
Uceda Leal con su sola presencia en el ruedo desbanca la mitad del escalafón con su elegancia y saber estar. La faena con Cucaracha (1º10/19) estuvo plagada de pases superiores, el diestro lo toreó de cerca, aunque el toro iba venciéndose un poco. La espada entera, un poco caída. Con Rabioso (4º11/20) llegó una obra definitiva: breve, pero hinchada de tandas esmeradas por ambas manos. Sin una mancha de afección llevó al astado enroscando a su cintura. Los pases de pecho hasta la penca del rabo. Otra estocada entera y una oreja. Las dos faenas de Uceda Leal son un recordatorio a todos aquellos que si no han logrado nada en los primeros 15 pases, no lo van a remediar con 150.
Daniel Luque y Solitario (2º10/19) hicieron una faena dinámica, de pases largos, y ajustados. La estocada casi entera, en buen sitio. Azulejo (5º11/20) fue citado desde el centro del ruedo y acudió con alegría. Luque comenzó a hilar las tandas, rematándolas con trincherazos. El toro se volvía veloz, contribuyendo a la obra basada en el toreo al natural.
Emilio de Justo hoy se esmeró con el capote: enseñó a los dos de su lote a embestir con buenos capotazos e hizo dos quites por chicuelinas. Lentisco (3º10/19), su primero, iba raudo a cada cite, sin embargo, salía del embroque a veces con la cabeza alta y con violento gesto. A medida que avanzaba la faena, el toro se mostraba más distraído.
La presidencia cedió a la presión y devolvió a Cubanero (6º10/20). De Justo citó a Gallareto (6ºbis 10/20) de rodillas en los medios. Las primeras tandas emocionaron al respetable, pero parecía que se sorprendió de su benevolencia y empezó a protestarlo todo. El toro se arrimaba de vez en cuando, pero el diestro lo llevó por ambas manos. La espada con dos avisos.