En una ciudad donde la tradición convive con la innovación culinaria, la Comunidad Europea de la Nueva Gastronomía, junto a la consejería de Madrid, ha presentado la mañana del 19 de Mayo, el que será uno de los eventos clave del año para el sector: el I Congreso Europeo de Turismo y Gastronomía, una iniciativa pionera y que cuenta con el respaldo institucional de la Comunidad de Madrid.
El Congreso, que se celebrará en el mes de noviembre, nace con una premisa ambiciosa: convertir a la gastronomía en el motor principal del turismo europeo. Bajo el lema “Gastronomía: el nuevo motor del turismo”, el evento se presenta como un espacio de reflexión y diálogo entre expertos internacionales sobre el papel creciente que juega la cocina en la elección de destinos turísticos.
Durante un desayuno informativo celebrado en Club Monteverdi —donde no faltaron los churros con chocolate como guiño castizo—, Rafael Anson, presidente de la ECNG (Comunidad Europea de la Nueva Gastronomía), hizo hincapié en una realidad cada vez más evidente: “En muchos casos, el motivo del viaje ya no es el sol ni la cultura, sino la mesa”. Se puso de relieve que incluso cuando el turismo tiene otras motivaciones, la gastronomía siempre aparece como un factor decisivo.
El Congreso se articulará en torno a cuatro grandes bloques: turismo sostenible, cultura y patrimonio, tendencias globales e innovación, con especial atención a la sostenibilidad como eje transversal. Se espera la participación de profesionales del sector turístico y gastronómico, grandes cadenas hoteleras, aerolíneas, touroperadores y representantes institucionales de toda Europa.
El viceconsejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Luis Martín, destacó en su intervención la relevancia estratégica que ha cobrado la gastronomía en la región: “Madrid ha logrado transformar su cocina en un elemento de atracción internacional que combina autenticidad, calidad y proyección cultural”.
Con este Congreso, Madrid no solo consolida su liderazgo gastronómico, sino que refuerza su posición como epicentro de las grandes transformaciones del turismo del siglo XXI. Una ciudad donde, cada vez más, se viene a comer y a pensar en el futuro.