Sociedad

La ‘comida basura’ debilita rápidamente la defensa intestinal

INVESTIGACIÓN

José María Fernández-Rúa | Lunes 26 de mayo de 2025

Las defensas del intestino experimentan un rápido proceso de degradación con la ingesta de alimentos ricos en grasas saturadas (comida basura), como han demostrado en su trabajado un equipo interdisciplinar de investigadores de dos universidades australianas.

El estudio experimental que aparece en Immunty es el primero en el mundo en desentrañar los efectos inmediatos de una dieta alta en grasas en la salud intestinal.

En este trabajo sus autores explican que la exposición prolongada a una dieta alta en grasas (HFD) exacerba la patología de la enfermedad intestinal; sin embargo, los eventos tempranos que preceden al desarrollo de la inflamación intestinal siguen siendo poco comprendidos.

Para entender los impactos fisiológicos y moleculares de la exposición a corto plazo a la dieta rica en grasas en el tejido intestinal, este equipo de científicos alimentó a un grupo de murinos durante siete días, con dieta rica en grasas al 36 % o dieta rica en grasas.

Aunque la tasa de consumo de alimentos se redujo en el grupo de la dieta rica en grasas, no observaron cambios en su comportamiento alimentario, como indican en el estudio y los ratones mantuvieron un aumento constante en la ingesta calórica. Después de una semana con dieta rica en grasas, la homeostasis intestinal se vio rápidamente comprometida.

En este estudio descubrieron que incluso unas pocas comidas ricas en grasas saturadas pueden causar inflamación en el cuerpo, a pesar de que los síntomas físicos (en forma de inflamación crónica) pueden tardar años en aparecer.

Estos hallazgos son los primeros en demostrar con qué rapidez los alimentos que ingerimos pueden afectar nuestras defensas intestinales, allanando el camino para futuras intervenciones que podrían mejorar la salud intestinal y abordar la inflamación crónica.

Origen de la inflamación

En este sentido, el equipo encontró que la proteína protectora intestinal IL-22 se agotó rápidamente en murinos después de sólo dos días de comer alimentos ricos en grasas.

La oportunidad de este trabajo viene sustentada por las estadísticas que arrojan el dato de que, aproximadamente, uno de cada tres australianos vive actualmente con una enfermedad inflamatoria crónica, como la enfermedad celíaca, la inflamatoria intestinal y la artritis reumatoide. Pero aún se desconoce en gran medida cómo surge esta inflamación y causa la enfermedad.

El doctor Cyril Seillet, de la Universidad de Melbourne y autor principal del estudio, señala que estos hallazgos son un avance significativo que podría ayudar a identificar cómo se produce la inflamación crónica en su origen. “Hemos demostrado que cada comida que consumimos afecta activamente nuestra salud intestinal”, asegura.

Así las cosas, cuantas más grasas saturadas consumimos mayor es la inflamación que se acumula, lo que debilita gradualmente las defensas intestinales y aumenta la susceptibilidad a la inflamación crónica.

Sin embargo, esta acumulación de inflamación es inicialmente silenciosa, permaneciendo oculta en el organismo durante años y puede manifestarse como crónica.

Los investigadores pudieron detectar cambios microscópicos en la salud y la función intestinal de murinos incluso después de algunas comidas ricas en grasas, a pesar de que no presentaban síntomas visibles de inflamación, como el aumento de peso.

“Esto demuestra con qué facilidad puede desarrollarse la inflamación sin señales de advertencia inmediatas”, matiza Seillet. Si bien las comidas ocasionales ricas en grasas no dañan la barrera protectora intestinal, una dieta constante alta en grasas saturadas sienta las bases para la aparición de inflamación intestinal crónica en el futuro.

Grasas saturadas de la comida basura

En las conclusiones de este trabajo, en el que también ha participado el profesor Stephen Nutt, se encontró que la exposición a corto plazo a dietas ricas en grasas puede reducir la producción de IL-22, una proteína crucial que ayuda a controlar la inflamación intestinal.

Es la primera vez que se demuestra el rápido impacto de la comida basura sobre esta proteína. En este sentido, Le Xiong, miembro del equipo, destaca que las dietas ricas en grasas eran un doble golpe para nuestra barrera intestinal porque no solo promovían la inflamación, sino que también deshabilitaban la capacidad del cuerpo para combatirla.

“La IL-22 es una proteína crucial para la salud y la protección intestinal. Sin ella, el intestino pierde su capacidad para prevenir la inflamación. Solo se necesitaron dos días de consumo de alimentos ricos en grasas para que los murinos perdieran sus reservas de IL-22 y tuvieran una función intestinal deteriorada”, subraya Xiong.

El equipo, en el que también han participado expertos de la Universidad de Monash y del Instituto Baker, observó que mientras que las grasas saturadas suprimen la producción de IL-22, las grasas insaturadas, como las que se encuentran en los frutos secos y los aguacates, en realidad hacen lo contrario y aumentan la producción de la proteína. Los investigadores defienden que este patrón se replica en los humanos.

Biotech magazine & news

Información compartida por la página de divulgación biotecnológica Biotech Magazine & News. dirigida por José María Fernández-Rúa con la misma honestidad y rigor que ha caracterizado su andadura en papel desde la fundación de Biotech Magazine en 2006.
Expertos abordan los últimos avances en biotecnología, en sus diferentes colores: amarillo (Tecnología Alimentaria y Nutrición), azul (Acuicultura y Biotecnología Marina), blanco (Organismos modificados genéticamente), rojo (Biomedicina), verde (Biocombustibles, Agricultura y Biotecnología Ambiental) y violeta (Patentes e Invenciones). Biotech Magazine & News, editada por Cariotipo MH5, recoge noticias, entrevistas a líderes de I+D+I y artículos de opinión..

TEMAS RELACIONADOS: