Ruiz de la Prada (Madrid, 1960) es la primera diseñadora que está presente en el museo, que la ha elegido como icono del diseño, el color y la creatividad española y con ella quieren representar su simbología, sus prendas rompedoras y la huella que ha dejado en la cultura y estética española.
Con cierto nerviosismo antes de descubrir la figura, la creadora ha comentado que "cuando era pequeña venía al menos una vez por semana al museo porque a mi madre, que se había trasladado desde Barcelona, le gustaba enseñárselo a familiares y amigos", ha señalado la diseñadora sin dejar de mirar a su clon que ha descrito como "una Ágatha mayor, muy de como estoy ahora".
La escultura posa con un vestido cuajado de lazos multicolores y unos zapatos de plataforma, el mismo diseño que ha elegido durante la presentación Ruiz de la Prada. "Una elección consensuada entre el museo y yo", ha reseñado.
La creadora ha resaltado el trabajo del artista que ha realizado su rostro y ha comentado que le ha pedido presupuesto para que le realice uno igual para ponerla en su casa, "y a lo mejor me la compro".
Confía en que el museo no la cambie a menudo. "Hay representaciones como la de Marilyn (Monroe) o Picasso que no desaparecen nunca, al resto los van cambiando, guardando y sacando" por temporadas.
Según desvelan representantes del museo, la escultura se trata de un trabajo artesanal que ha llevado entre seis y ocho meses y tendrá un espacio propio, aunque se situará junto a celebridades del mundo del cine.
En la presentación de este homenaje, un proyecto que comenzó hace tres años, la diseñadora ha estado acompañada por hijo Tristán y muchos amigos, además de por el modista Lorenzo Caprile que ha aprovechado para decir al museo que espera que "Ágatha abra el camino para que incorporen otros diseñadores".