La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, recibe este jueves en la ciudad alemana de Aquisgrán, en el oeste de Alemania, el Premio Carlomagno por su liderazgo en tiempos turbulentos, en una ceremonia en la que los principales oradores han sido Felipe VI, y el canciller alemán, Friedrich Merz.
Von der Leyen dijo en su discurso de aceptación del Premio Carlomagno que Europa es su “vida”, tras recibir el galardón por su liderazgo en tiempos turbulentos. “Europa es mi vida”, dijo Von der Leyen al inicio de su intervención. “Este premio -esta ciudad- destaca como símbolo de una Europa unida”, añadió la mandataria, y afirmó que estar en Aquisgrán le ha permitido el “raro lujo” de reflexionar sobre el origen de Europa y “hacia dónde nos dirigimos en este periodo de tensión histórica”.
El Rey, por su parte, ha hecho un rotundo llamamiento en favor de la unidad de Europa y ha alertado contra las "voces peligrosas y equivocadas" que defienden que los europeos serán "más libres, independientes y soberanos" si habitan "comunidades políticas nacionales separadas" para afrontar los desafíos globales.
Según las autoridades de la ciudad de Aquisgrán, alrededor de 700 personas asisten a la ceremonia en el Salón de la Coronación del Ayuntamiento.
En un discurso pronunciado íntegramente en inglés, Felipe VI ha invocado en términos muy contundentes el valor de la construcción europea y su imprescindible unidad, en un momento especialmente convulso tanto en los aspectos estratégicos y políticos, como económicos. Y también ha advertido contra los peligros que acechan a la UE, contra las "voces que tratan de explotar" la incertidumbre de un presente y futuro "inciertos"; a su juicio, "todos" deberían hacer frente a esas voces que resuenan en la UE.
En este sentido, ha recordado que la "única manera" de abordar estos grandes retos es "trabajando juntos" como en muchas ocasiones ha reiterado Von der Leyen.