Opinión

La importancia de ser periodista... y católico

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 31 de mayo de 2025

Este domingo, solemnidad de la Ascensión del Señor, celebramos la 59 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, para la que el fallecido Papa FRANCISCO publicó un mensaje, el pasado 24 de enero, festividad de San Francisco de Sales, patrón de los periodistas, en el que bajo el título: “Compartan con mansedumbre la esperanza que hay en sus corazones”, nos invitaba a “ser mansos y no olvidar nunca el rostro del otro; hablar al corazón de las mujeres y los hombres a cuyo servicio está dirigido su trabajo”. "A no permitir que las reacciones instintivas guíen la comunicación”. "A sembrar esperanza siempre, aun cuando sea difícil, aun cuando cueste, aun cuando parezca no dar fruto”. "A intentar practicar una comunicación que sepa sanar las heridas de nuestra humanidad”. "A dar espacio a la confianza del corazón que, como una flor frágil pero resistente, no sucumbe ante las inclemencias de la vida sino que florece y crece en los lugares más impensados: en la esperanza de las madres que rezan cada día para ver a sus hijos regresar de las trincheras de un conflicto; en la esperanza de los padres que migran entre mil riesgos y peripecias en busca de un futuro mejor; en la esperanza de los niños que logran jugar, sonreír y creer en la vida incluso entre los escombros de las guerras y en las calles pobres de las favelas”.

Y también FRANCISCO nos pedía “ser testigos y promotores de una comunicación no hostil, que difunda una cultura del cuidado, que construya puentes y atraviese los muros visibles e invisibles de nuestro tiempo, y a contar historias llenas de esperanza, teniendo en cuenta nuestro destino común y escribiendo juntos la historia de nuestro futuro”.

Este mensaje del Papa FRANCISCO, que abrió la Iglesia hacia espacios desconocidos para muchos, nos ha llenado el corazón a los periodistas, que pensamos que la verdad es lo más importante en nuestra profesión como siempre nos hizo ver el Padre Gago, cuyo proceso de beatificación está a punto de finalizar en su fase diocesana, como nos anunció el pasado domingo el Presidente de la Conferencia Episcopal Española y Arzobispo de Valladolid, Luís Argüello, durante la Eucaristía que presidió en el templo vallisolitano de San Pablo, donde descansan los restos de este padre dominico, periodista y maestro de todos nosotros, en la vida y en nuestra profesión.

Felicidades en este día a todos nuestros compañeros y nos sentimos orgullosos de ser periodistas…y católicos.

Rafael Ortega