No había un dominador claro en el partido, aunque si acciones aisladas que hacían que el marcador siguiera igualado. Dotson primero, luego Ribas con un triple y Tomic mantenían a su equipo por delante en el marcador (4-7), hasta que Marcelinho Huertas quiso. A falta de acierto de sus compañeros, el brasileño tomó el mando anotador de su equipo para acertar con dos triples consecutivos y poner a su equipo por primera vez delante (10-9, min.5). Con las rotaciones no cambio mucho el juego. Seguían los mismos parámetros aunque Pustovyi se dejaba ver en ataque para superar a su defensor, en este momento Badji.
Se llegó al término del primer cuarto con un 22-21 para los locales con 11 puntos anotados por Huertas y 9 por el juego interior del Joventut –Tomic (5) y Pustovyi (4)-. Triple de Huertas para empezar el segundo cuarto, respondió Hanga –que siempre hace buenos partidos frente al Tenerife- pero el base brasileño volvió a anotar para colocar a su equipo tres arriba (27-24). El Tenerife alcanzó su máxima diferencia en el minuto14 de partido con un 31-24 tras una canasta de Shermadini. Y es que el equipo local necesitaba mayor aportación de los interiores, una tarea complicada ante la intensa defensa visitante.
Tomic también apareció en el choque. Dominaba el rebote en su canasta y aportaba lo que podía en ataque para poner un ajustado 33-28 antes de que Dekker lograra anotar una importante canasta de tres puntos, no solo para acercar a su equipo en el marcador, sino para dar confianza al juego de ataque e intentar cambiar la dinámica ofensiva del equipo.
El partido volvió a igualarse al descanso (42-41) tras sendos triples de Hanga y Kramer y en el inicio de tercer cuarto hubo intercambios de canastas hasta que, primero Dekker y luego Hanga, cada uno con un triple, y luego Pustuvyi, con dos tiros libres, pusieron a su equipo con ventaja en el marcador (46-53), la máxima por parte del equipo visitante y encendieron las alarmas en el banquillo canario. El camino no estaba siendo cómodo para el Tenerife. Estaba en el partido en un puño y faltaban esas anotaciones exteriores. Eso llegaría al final del tercer cuarto y principios del último. Kramer, que hizo un buen trabajo defensivo, apareció en ataque para poner el 73-63 (min.31), una canasta que no solo amplió la diferencia, sino que hizo crecer al equipo para mantener las distancias en el electrónico. Lo intentó hasta el final el Joventut a través de Pustovyi en el interior y por Dekker fuera, pero ya el Tenerife tenía el partido en sus manos gracias a un omnipresente Huertas para así sumar el primer triunfo de esta eliminatoria de cuartos.