Ignacio Uría Mendizábal estaba casado y tenía cinco hijos, tres varones y dos mujeres. Tenía un carácter afable y divertido, por lo que mantenía una relación cercana y fluida con los vecinos del municipio guipuzcoano de Azpeitia, donde ha sido asesinado. Participaba en la construcción del trazado de la "Y" ferroviaria vasca. El mediodía de este miércoles, Uría ha sido tiroteado. La víctima se encontraba en su vehículo a la salida de la empresa cuando recibió al menos dos disparos, uno en la cabeza y otro en el pecho. En el momento del tiroteo, Uría no llevaba escolta y hacía cinco minutos que acababa de salir de su domicilio.
En el aparcamiento de este restaurante dos individuos se han bajado de un coche pequeño, al parecer un Alfa Romeo, se han acercado de frente a Uría, han efectuado los disparos y han huido en el mismo vehículo. Los sanitarios que han acudido al lugar del atentado han tratado de reanimar al empresario durante varios minutos, pero no han podido salvar su vida ante la gravedad de las heridas.
Momento en el que levantan el cadáver para su traslado a San Sebastián. EfeUn hombre, cuyo coche podría haber sido utilizado por los terroristas para huir del lugar del atentado, ha aparecido atado a primeras horas de la tarde en el alto de Itziar, situado a unos 25 kilómetros de Azpeitia. El conductor del coche sustraído, que se encuentra en buen estado de salud, ha logrado, al parecer, quitarse las ataduras y avisar a su madre, que ha denunciado los hechos a la Ertzaintza.
Eta contra el TAVLa "Y" ferroviaria vasca, que debe enlazar las tres capitales vascas por alta velocidad, lleva años en la diana de Eta, que ha atentado en repetidas ocasiones contra las constructoras adjudicatarias de las obras, entre ellas la propia Altuna y Uría, que sufrió un sabotaje en marzo del año pasado.
Buena prueba es que, en uno de sus últimos comunicados, el pasado 16 de agosto, la banda terrorista calificaba el Tren de Alta Velocidad (TAV) de proyecto "ajeno a los intereses de Euskal Herria". En ese comunicado, Eta acusaba al PNV y a sus "acólitos" de querer prorrogar sus ganancias a costa de "enterrar en cemento" el territorio por el que pasará la infraestructura ferroviaria, empleando un argumento muy similar al utilizado en su día contra la presa de Itoiz o la central nuclear de Lemóniz.
Allegados del fallecido Ignacio Uría Mendizabal, abandonan el lugar donde ha sido asesinado el empresario. EfeTambién, el pasado mes de junio, el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, confirmó que las obras del TAV son uno de los objetivos prioritarios de la banda tras los ataques sufridos por empresas adjudicatarias como Amenabar, Fonorte o Acciona. En las sucesivas operaciones contra la banda y sus grupos de apoyo, las fuerzas de seguridad siempre han encontrado documentación e información detallada sobre las obras, así como panfletos contra el proyecto ferroviario.
También se sabe que la dirección de Eta había ordenado de forma explícita al 'comando Vizcaya', desarticulado por la Guardia Civil el pasado mes de julio, atentar contra empresas relacionadas con el Tren de Alta Velocidad. Ignacio Uría es la cuarta víctima mortal de Eta en lo que va de año y la primera que se produce tras la detención, el pasado 17 de noviembre, del máximo dirigente de la banda, Garikoitz Aspiazu, "Txeroki".
Imagen de www.euskalyvasca.comEta ha reaparecido tras la caída hace dos semanas en Francia de su 'número uno', Mikel Garikoitz Azpiazu "Txeroki", asesinando de varios disparos al empresario Ignacio Uría, consejero de la empresa Altuna y Uría, una de constructoras de la "Y" vasca, uno de los objetivos prioritarios de la banda terrorista. Uría, de 71 años, ha recibido al menos dos disparos, uno en la frente y otro en el pecho, cuando se dirigía al restaurante Kiruri en Azpeitia (Guipúzcoa), al que acudía diariamente al mediodía.