Tusk había convocado la votación después de que el conservador Karol Nawrocki ganase las elecciones presidenciales del 1 de junio, derrotando al candidato apoyado por el Gobierno.
El voto de este miércoles estuvo precedido por un encendido debate sobre la gestión del Gobierno de coalición que encabeza Tusk, cuya estabilidad está en entredicho tras la victoria de Nawrocki, respaldado por el partido opositor Ley y Justicia (PiS).
Las más de 260 intervenciones de los diputados, muchas de ellas interrumpidas por tumultos desde la grada, reflejaron el clima de tensión y enfrentamiento que atraviesa la escena política del país.
En su discurso previo a la votación, el primer ministro Tusk aprovechó para insistir en los logros de su gestión y recordar las causas pendientes ante la Justicia de varios miembros del anterior Gobierno, hoy en la oposición, y reivindicó sus esfuerzos para "corregir la situación y reanudar la colaboración con la Comisión Europea".
Tusk anunció además una reestructuración de su Ejecutivo para el mes que viene y de cara a la segunda mitad de su legislatura, que comenzó en diciembre de 2023.