Editorial

Cataclismo en el PSOE: el último que salga de Ferraz que cierre la puerta

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Jueves 12 de junio de 2025

Pedro Sánchez fue echado a patadas de la dirección del PSOE por sus posiciones radicales y por intentar dar un pucherazo colocando una urna para que votaran sus adeptos detrás de una cortina. Aún peor, según las pruebas aportadas ahora por la UCO al Tribunal Supremo, y bajo la dirección de Santos Cerdán, Pedro Sánchez ganó a Madina las primarias en 2014 y fue elegido secretario general del PSOE gracias a otro pucherazo que entonces no fue descubierto. Según dicho informe, la mano negra, la mano que coló papeletas falsas en la urna fue la de Koldo. De modo, que la elección de Sánchez podría ser impugnada. Es verdad, que en las primarias de 2017 fue de nuevo elegido frente a Susana Díaz. Quién sabe si también gracias a un amaño de su fiel escudero.

La UCO, además, acusa a Santos Cerdán de cohecho y pertenencia a organización criminal por ser el verdadero cabecilla de la trama de corrupción del Gobierno, el gestor de las “mordidas”, el que se repartía las comisiones del dinero público con Ábalos y Koldo.

Hay que recordar que tras ser expulsado del PSOE por aquel intento de pucherazo, el todavía presidente del Gobierno se embarcó en un Peugeot para recorrer España y volver a presentarse como líder del partido. En el coche le acompañaban Ábalos, Koldo y Santos Cerdán. Los dos primeros ya están procesados por el Tribunal Supremo por enriquecerse, siempre presuntamente, a costa del dinero público mediante comisiones. El tercero, ya está en camino de terminar también sentado en el banquillo de los acusados. Sólo el conductor no ha sido todavía requerido por el Alto Tribunal, aunque fue interrogado por el juez Peinado por colaborar, presuntamente, en los tejemanejes de su mujer. Y también ha sido acusado por el juez Hurtado de ser el impulsor de que el fiscal general del Estado filtrara los mensajes del novio de Ayuso.

Por algo, los cuatro dirigentes del PSOE fueron calificados como “la banda del Peugeot”. Una banda que, tras pactar con los golpistas y los proetarras, llegó al poder para combatir la corrupción del PP, a pesar de ser luego fue absuelto de ello, y que ahora están en el centro de los incontables escándalos de corrupción que señalan al PSOE.

Nunca antes, un partido de Gobierno ha acumulado tantos casos de corrupción en sus filas. El informe de la UCO en manos del Supremo supone una auténtica bomba que puede hacer saltar por los aires al PSOE. Tendrán que juzgar los tribunales antes de ser considerados unos delincuentes los muchos investigados. Pero las cosas pintan mal. Muy mal. Los indicios, quizás también las pruebas, no dejan lugar a dudas de que la prepotencia de estos dirigentes les ha llevado a creerse impunes. Han dedicado dinero público para complacer a sus amantes, para comprarse mansiones, para viajar a todo lujo por medio mundo. Han participado en operaciones turbias como el rescate de Air Europa, la colocación en empresas públicas de sus novias o sus fontaneras. Sin el menor pudor y con la mayor torpeza.

Santos Cerdán, el último de la fila, este jueves ha sido recibido en el Congreso de los Diputados con un estruendoso pataleo de la Oposición al grito de “dimisión”. La situación del Gobierno resulta insostenible. Sólo se dedica a intentar tapar el descomunal cúmulo de escándalos que surgen cada día. Mientras, su absoluta minoría parlamentaria le impide siquiera legislar. Si tuviera un mínimo de dignidad, Pedro Sánchez disolvería las Cortes y convocaría elecciones. Pero resulta evidente que no tiene ese mínimo de dignidad. Sólo convocará a las urnas si cree que ya no tiene escapatoria. Incluso, que se puede producir una rebelión en las filas socialistas por el hartazgo del estercolero que contamina y puede destruir al entero PSOE.

TEMAS RELACIONADOS: