El Ayuntamiento de Madrid ha activado este viernes la ‘playa’ urbana de Madrid Río y las pérgolas nebulizadoras de los parques de La Gavia y Plaza de España, donde funcionarán de 11:00 a 21:00 horas.
La plaza de Milmarcos, en el distrito de Villa de Vallecas; la calle de Murcia, en Arganzuela, y la avenida de Oporto, en Carabanchel, cuentan desde el pasado 2 de junio y durante toda la temporada con nebulizadores temporales de bajo consumo.
La ‘playa’ urbana de Madrid Río, ubicada en el parque de Arganzuela, cuentan con tres recintos acuáticos de forma ovalada, en los que los visitantes pueden disfrutar de una variedad de efectos de agua que incluyen láminas superficiales para relajarse, 72 chorros de agua de diferentes alturas y nubes de agua pulverizada a través de 315 boquillas que refrescan el ambiente.
Ubicada en el Bosque de los Sentidos, cerca de la entrada principal del recinto, esta estructura cuenta con un avanzado sistema de climatización que pulveriza agua, creando una niebla fina y que cubre una superficie de 200 m2. Este sistema ayuda a reducir la temperatura ambiente, ofreciendo un refugio refrescante para los visitantes.
La pérgola, rodeada de jardines y adornada por rosales trepadores, está equipada con su propio sistema de riego, incluyendo, además, diez bancos que invitan al descanso y la socialización. Su ubicación estratégica permite a los usuarios disfrutar de vistas a los espacios ajardinados y vigilar las zonas infantiles cercanas.
También han entrado en funcionamiento los nebulizadores que complementan la instalación de los juegos infantiles en plaza de España. Se trata de unas estructuras en forma de sombrilla, dotadas de nebulizadores y que consiguen un efecto de enfriamiento del ambiente gracias a la pulverización del agua en gotas muy finas que en contacto con el aire se evaporan rápidamente, absorbiendo el calor ambiental y reduciendo la temperatura.
Este enfriamiento no solo hace que los niños puedan jugar de manera más cómoda y segura durante los días calurosos, sino que también contribuye a su bienestar general, permitiendo que disfruten del aire libre sin riesgo de sufrir excesivo calor. Además, la presencia de estos nebulizadores fomenta la actividad física y el tiempo de juego al aire libre, esenciales para el desarrollo físico y emocional de los más pequeños.