Opinión

Un genuino libro de filosofía española

TRIBUNA

José Luis Roldán | Martes 17 de junio de 2025

La editorial Almuzara ha publicado un nuevo libro de Agapito Maestre: Filosofía española de los siglos XX y XXI. Del pensar hispánico. La aparición de este libro supone todo un acontecimiento en el ámbito filosófico y editorial, ya que se trata de una obra de filosofía genuinamente española, hispánica, por tres razones: primero, es un libro de filosofía escrito en español; segundo, versa sobre autores que pensaron y escribieron en español; tercero, y más importante, indica los caminos en los que debe adentrarse todo aquel que quiera elaborar y estudiar un canon de filosofía en español.

Digo que esta obra muestra los posibles caminos que debería recorrer todo el que quiera estudiar la contribución de la filosofía en español a la historia de la filosofía porque no es un libro de filosofía sensu stricto, sino un libro para filosofar. En contra de lo que pudiera sugerir el título, el autor no ofrece en sus páginas una historia de la filosofía española de los últimos dos siglos. La elaboración de una historia así presupone que existe una tradición en la inteligencia española desde el 1900 hasta hoy, de la cual se podría seleccionar, según criterios más o menos arbitrarios, a los autores que formarían parte de un canon. Sin embargo, la Segunda República española y la posterior Guerra Civil llevaron entre el 34 y el 39, y también durante el régimen de Franco, a exilios exteriores e interiores a la mayoría de nuestros pensadores. Esta coyuntura histórica supuso una ruptura en diversas tradiciones de pensamiento, escuelas y magisterios.

Por esta razón, el profesor Maestre plantea cuestiones relativas al exilio que afectan a la filosofía española del siglo XX y que no puede soslayar todo aquel que se tome en serio la elaboración de una historia de la filosofía española: «¿cómo algunos descubrieron España, la Patria, en la vieja Nueva España o en la Patagonia?, ¿qué concepto de nación española desarrollaron los españoles del exilio?, ¿por qué se despreció en la España postfranquista la idea de patria de los exiliados?, ¿fueron fructíferas las relaciones entre los jerarcas culturales de las diferentes etapas del franquismo y los exiliados?, ¿qué dijeron los exiliados exactamente del exilio y qué sus intérpretes?, (…) ¿qué construyeron o aportaron a la civilización hispanoamericana nuestros exiliados de aquí y de allá?».

Todas estas cuestiones no son respondidas, pero el autor sí nos ofrece materiales para despojarnos de los prejuicios que nos impiden responder con verdad a esas preguntas. De entre los numerosos y valiosos apuntes descuellan aquellos dedicados a Segundo Serrano Poncela; las relaciones de José Gaos con Manuel García Morente y José Ortega y Gasset; la identidad de Manuel Muñoz Martínez y su relación con su cuñada, María Zambrano; la narración que hace Ortega a Victoria Ocampo de las amenazas de la republicana Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura; la contribución de Luis Villoro con su hegeliana filosofía de la historia al nacionalismo indigenista mexicano, o el alejamiento de José Luis López Aranguren, al acercarse al protestantismo, de la obra de Eugenio D´Ors.

Mas nadie debe pensar que este libro se ocupa únicamente de filósofos profesionales, ya que también encontramos entre sus páginas alusiones a obras cuyas ideas manifiestan la vocación filosófica de sus autores, entre los que destacan Juan Ramón Jiménez, Rafael Dieste, Jorge Luis Borges, Sánchez Dragó, Aquilino Duque, Vargas Llosa o Alfredo Arias.

Insisto en que esta obra no es una historia de la filosofía ni un compendio en el que se exponga dogmáticamente las filosofías de unos u otros autores. Es un libro que invita a pensar las cuestiones mencionadas con dos advertencias: primero, el escepticismo es consustancial a la filosofía española; segundo, es menester estudiar a los maestros a partir de sus discípulos. Faltaría a la verdad, a toda la verdad, si omitiera en este artículo que esta obra me ha permitido vislumbrar una docena de senderos que exploraré en los próximos meses y de los que daré cuenta en próximos artículos. Gracias, maestro.