Los toros de Fuente Ymbro han dado una tarde de interés en el coso Las Palomas. Se llenó más de la mitad del aforo. Las cuadrillas han sido jaleadas por su trabajo y los varilargueros midieron, en general, el castigo.
Miguel Ángel Perera y Gritador (1º1/21) lograron acoplarse y la faena llegó al público que pidió un trofeo. La fijeza del animal y su celo en seguir la muleta contribuyeron al éxito. Primoroso (2º12/20) impuso el rápido ritmo a la faena. Perera empezó por estatuarios, prosiguió con las tandas con ambas manos, pero esta faena se parecía a la anterior, además, de nuevo el diestro la alargó y tuvo dificultades en cuadrar al animal. La espada no le permitió abrir la puerta grande.
Daniel Luque tuvo que pechar con Esterón (2º 10/20), un animal de irregular embestida, se ceñía, obligando al diestro a perder pasos. Comisario (5º11/20) reventó un par de burladeros antes de embestir al capote. Mas fue un mero bravucón: pronto se dio cuenta que las tablas le atraían más que la pelea y buscó su refugio. Gracias a la actitud del diestro la faena cuajó y fue premiada con una oreja. Las tandas resultaron firmes, a compás cerrado y de mucho mando.
David Galván ha hecho una obra redonda con Jalado (3º1/21). Se notaba un compás distinto desde las primeras verónicas, seguidas por chicuelinas y el quite con el oro del capote. El animal embestía con fijeza y emoción, dando la profundidad a cada pase. El diestro llevaba la muleta sin una arruga en la cara del toro, cosa cada vez más rara. Ostrero (6º1/21) tenía distintas hechuras y el comportamiento más reservón. Iba calamocheando al principio, pero cambió a medida que transcurría la faena. La espada a la primera y otro trofeo.