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Mundial Clubes. El PSG le gana un partido colosal al Bayern y se mete en las semifinales

(Foto: EFE).

CUARTOS DE FINAL

Diego García | Sábado 05 de julio de 2025
Los goles de Doué y Dembélé decidieron el encuentro (2-0). Dominio sin colmillo de los bávaros, que se van con una lesión gravísima de Musiala. Los franceses acabaron con nueve jugadores.

Bayern y París Saint-Germáin elevaron este sábado el estatus del Mundial de Clubes hasta cotas absolutas. Dicho de otro modo, le regalaron al público del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta (Georgia, Estados Unidos) un partido digno de la final de la Liga de Campeones. Los dos gigantes del Viejo Continente colisionaron en un encuentro que tuvo de todo: épica, pasión, calidad, derroche físico, talento individual, trabajo colectivo, arte y sudor. Todo ello estuvo bañado por un grado de intensidad absurdo si se atiende al punto de la temporada en que se encuentran los clubes europeos. Este cuarto de final se convirtió en un clásico automático del novedoso campeonato. Al final, el PSG se llevó el triunfo y la plaza en las semifinales. Y recalcó el cambio de mando con respecto a la aristocracia de este deporte.

Los bávaros sorprendieron con su planteamiento al público y a Luis Enrique. Vincent Kompany sabía que sus oponentes entraban en calor más pronto que nadie (siete de sus 10 goles anotados habían llegado en el primer tiempo) y eligió arriesgarlo todo desde el inicio, detonando presiones asfixiantes que duraron casi los 90 minutos. Ese órdago, sostenido en una valentía y ambición incoherentes con el 2025 que están firmando, les entregó un dominio de las situaciones que llamó la atención. Los parisinos, el mejor equipo del planeta en este año, se descubrieron sin la identidad que les ha llevado a la gloria. No podían combinar con fluidez ni recuperar rápido el cuero. Es más, la soga alemana fabricó múltiples imprecisiones en la maquinaria creativa francesa, un hecho que no se ha repetido mucho en estos meses. Incluso Vitinha y Fabián Ruiz quedaron enfangados en dudas provocadas por las emboscadas rivales.

La puntería del PSG les lleva a las semifinales

Volaban los campeones de la Bundesliga, que impusieron un ritmo y exigencia asombrosos. Estaban convencidos de su plan (no obstante habían derrotado a los galos en noviembre) y no les importó que el primero en chutar fuera Desireé Doue -minuto tres-. Iban a jugarle de tú a tú, de poder a poder, al máximo favorito. Sin calibrar las consecuencias. Así, apretaron y recogieron el fruto en forma de robos en campo ajeno que devendrían en llegadas a la portería defendida por Gianluigi Donnarumma. Abrieron en campo con el filo de Kingsley Coman y Michael Olise, aplicaron verticalidad a sus avances y desde ahí desestabilizaron de verdad. Avisó el mediapunta zurdo con un chut que detuvo el meta italiano -minuto seis-, Harry Kane conectó un cabezazo flácido después y en el 27 el lúcido Joshua Kimmich asistió para el derechazo angulado de Olise que Donnarumma sacó de la escuadra con un paradón de videoteca.

El estratega asturiano sollozaba en el banquillo hasta que Vitinha asomó para templar. El virtuoso organizador portugués, pieza clave del éxito parisino, añadió aplomo a las combinaciones de sus compañeros y detectó que la manera de crecer se encontraba en el perfil de Khvicha Kvaratskhelia. El regateador georgiano torturó antes del descanso a Conrad Laimer y a Dayot Upamecano. Encaró cada vez que recibía y se marchaba casi siempre. Su excelencia maquilló la nada ofrecida por Doué y por Bradley Barcola (de titularidad discutible). Y probó suerte en el 19, cuando disparó al lateral de la red. Instantes después inició una maniobra que concluyó en el zurdazo alto de Fabián Ruiz, en una posición franca de remate, y pasada a media hora 'Kvara' volvió a dañar, sentando a Upamecano por la línea de fondo y provocando una parada de balonmano de Manuel Neuer -minuto 32-.

Sin embargo, el Bayern no tembló y mantuvo las líneas adelantadas. Asimismo, llegaban con facilidad a la frontal del área parisina. El problema (que les acabó eliminando) pasaba por las dificultades para ejecutar un último pase atinado y finalizar con precisión. Amontonarían centros laterales desenfocados y circulaciones brillantes que no localizaron buen desenlace. La movilidad de Laimer les dio alas, aunque el incansable centrocampista multiusos no metió centros adecuados cuando llegaba arriba. Por momentos los bávaros dispusieron de un dominio total... sin premio. Ocurrió, por ejemplo, justo antes del intermedio. En ese lapso Kane cabeceó un centro cerca del travesaño; Sacha Boey (relevo del lesionado Josip Stanisic) perdonó tras otro robo arriba y conducción de Jamal Musiala; y Upamecano anotó un tanto anulado por fuera de juego -minuto 47-. Ahí agitaron a una zaga gala en la que resplandeció Willian Pacho, quien sostuvo a los suyos cuando Coman y Olise ganaban el cara a cara a Nuno Mendes y Achraf. Y cuando no llegaba el ecuatoriano aparecía Donnarumma. El arquero mantuvo el empate en el minuto 42 al repeler un centro-chut venenoso de Alexander Pavlovic.

Dembélé sentencia al Bayern

Se felicitaron los parisinos camino a vestuarios por haber sobrevivido a la incomodidad supina a la que estaban siendo sometidos. Mas el sabor era agridulce porque en la última jugada del primer tiempo Musiala se lesionó de gravedad debido a un accidente de Donnarumma. El meta salió con todo a un balón dividido y la pierna del diamante germano quedó atrapada. El aspecto del lance habla de muchos meses de rehabilitación. No tiene suerte esta estrella en ciernes. Las lesiones le persiguen y no le dejan mostrar su potencial. El golpe fue duro para un Bayern que había igualado la posesión, los duelos ganados y los tiros realizados de los favoritos. Kompany debía levantar la moral de sus muchachos tras el infausto accidente y lo logró. En la reanudación, como si nada hubiera ocurrido, con Serge Gnabry en cancha, retomaron la presión voluntariosa y las ganas de mandar. Sólo les había faltado puntería, de modo que siguieron su guión.

Y aunque de nuevo pegó primero el PSG, esta vez tras un error grueso de Jonathan Tah que Neuer suturó ganándole un mano a mano al cándido Barcola -minuto 49-, los alemanes mantuvieron su idea. Apretaron muy arriba y en el 53 a punto estuvieron de llegar a la orilla. Kane dibujó un giro y pase al espacio brillantes pero Coman marró el chut. Acto y seguido Olise probó los guantes de Donnarruma en una diagonal y chutó arriba, molestado por Pacho, en otro acercamiento muy peligroso, con firma de Kane. El ritmo seguía en máximos, a pesar de la amenaza del cansancio. Fabricaron más centros al área y Kimmich desaprovechó otra asociación armoniosa en el 76. Para entonces Luis Enrique ya había introducido un matiz decisivo a la ecuación: dio entrada a Ousmane Dembélé. El 'Mosquito' mostró por qué es el principal candidato al Balón de Oro. Se colocó en el centro del ataque y actuó como facilitador, jugando a uno o dos toques. Su magnetismo impactó de lleno en la lógica del encuentro, también aglutinando las miradas de los zagueros, y el PSG hizo caja. Aumentaron la intensidad y cambiaron la dirección del viento. Y Neuer padeció uno de esos apagones característicos.En el 74 'Kvara' recogió un regalo ridículo del portero con los pies y el propio Dembèlè remató fuera a portería vacía; y en el 79 Joao Neves robó el cuero en la medular y asistió para que Doué engatillara un zurdazo que engañó por completo al guardameta alemán para el 1-0.

De repente el Bayern se descubrió en desventaja. Kompany quemó las naves añadiendo a Thomas Müller (en su último partido con esa elástica), Leon Goreztka o Raphael Guerreiro y trazó el asedio definitivo. Con más centros laterales. El duelo ya se había vuelto bronco y la tensión había ascendido. En ese contexto es donde se miden a los campeones. Y esta temporada París es el campeón. Los galos resistieron, con un Marquinhos ejerciendo de anti-aéreo prominente, incluso a las autoexpulsiones de Pacho -minuto 82- y de Lucas Hernández (que vio la roja en el 92, 12 minutos después de haber comparecido). Sólo concedieron otro gol anulado, de Kane (fuera de juego claro, minuto 87). Y con sólo nueve jugadores sobre el campo sentenciaron. Dembélé reivindicó su grandeza en el descuento con un cañonazo al larguero -minuto 95- y con un derechazo cruzado e imparable -minuto 96-. Para subrayar que la competitividad y la pegada ahora pertenecen al nuevo aristócrata. Los germanos se marchan secos tras el 10-0, ya lejano, con el que debutaron en el Mundial. Con todo, la reedición de la final de 'Champions' de 2020 hizo honor a aquel envite y presentó una tarjeta maravillosa de lo que es el 'soccer' para el receloso público estadounidense.

Ficha técnica

2- PSG: Donnarumma; Nuno Mendes, Pacho, Marquinhos, Achraf Hakimi; Vitinha, Joao Neves, Fabián Ruiz (Lucas Hernández, min. 80); Kvaratskhelia (Beraldo, min., 83), Barcola (Dembélé, min. 70) y Doué (Zaïre-Emery, min. 80).
0- Bayern: Neuer; Stanisic (Boey, min. 33/Guerreiro, min. 88), Jonathan Tah, Upamecano, Conrad Laimer; Kimmich, Pavlovic (Goretzka, min. 80); Kingsley Coman (Thomas Müller, min. 80), Musiala (Gnabry, min. 46), Olise; y Harry Kane.
Goles: 1-0, min. 79: Doué; 2-0, min. 96: Dembélé.
Árbitro: Anthony Taylor (Inglaterra). Expulsó a Pacho (roja directa, min. 82) y a Lucas Hernández (roja directa, min. 92). Amonestó a Conrad Laimer, Doué y a Vincent Kompany (en el banquillo).
Incidencias: partido correspondiente a los cuartos de final del Mundial de Clubes, disputado en el Mercedes-Benz Stadium (Atlanta, Estados Unidos). Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de Diogo Jota, el recientemente fallecido futbolista del Liverpool.

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