La bielorrusa, en un día en el que conectó 36 golpes ganadores, suma tres participaciones seguidas inscribiendo su nombre entre las ocho mejores del torneo, tras 2021 y 2023, porque se perdió la edición de 2022 por el veto a rusos y bielorrusos y la de 2024 por una lesión de hombro. Además, ha llegado a cuartos en los últimos diez Grand Slams que ha disputado.
La mejor raqueta del mundo ya está a tres partidos de su título más deseado y no parece haber nadie capaz en el cuadro femenino de frenar a una tenista que tiene mucho hambre de victoria tras caer este año en las finales de Melbourne y París, ante Madison Keys y Coco Gauff, respectivamente.
En Wimbledon nunca ha pasado de semifinales, un dato extraño ya que a priori por estilo de juego debería ser el mejor Grand Slam para sus intereses, y tendrá la oportunidad de repetir presencia entre las cuatro mejores si derrota este martes a la alemana Laura Siegemund, que acabó con la aventura de la argentina Solana Sierra.
La bielorrusa ha ganado los dos enfrentamientos anteriores, ambos en 2019. Ella es la principal favorita a ser la octava campeona diferente que tiene Wimbledon en sus últimas ocho ediciones. La última en repetir título fue Serena Williams en 2016.