Los Ventisiete vuelven a aplazar el debate sobre la oficialidad del catalán, el gallego y el euskera en Europa en un nuevo tropiezo por parte del Gobierno en Bruselas, que sigue sin resolver una de las exigencias de Junts.
El presidente catalán, Salvador Illa, y el lehendakari, Imanol Pradales, reclamaron este jueves por carta a los Estados miembros de la Unión Europea que den su aval a la oficialidad en el Consejo de Asuntos Generales de la UE que se celebra este viernes, pero la misiva no ha sido suficiente para convencer a varios países que continúan con recelos sobre la iniciativa.
Durante la reunión celebrada este viernes en la capital belga, el ministro de Exteriores de Luxemburgo aseguró que "realmente no es el momento adecuado" de aprobar la oficialidad del catalán, el euskera y el galleg. "Hemos necesitado días para acordar las sanciones (a Rusia), todavía no somos capaces de tener decisiones sobre Israel y tener un alto el fuego en Palestina, ¿pero aprobamos el gallego, el euskera y el catalán?", preguntó retóricamente Bettel.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Europeos de Polonia, Adam Szlapka, apuntó que "muchos Estados miembros necesitan más tiempo porque hay dudas, especialmente jurídicas", en las que también insistieron Francia, Finlandia y Austria. España sí cuenta con el respaldo de Bélgica, Dinamarca, Eslovenia, Hungría, Irlanda, Lituania, Rumanía y Portugal
El secretario de Estado español de la Unión Europea, Fernando Sampedro, ha pedido, por su parte, a sus socios europeos "no secuestrar o retrasar" la decisión. La propuesta española "no tiene ningún impacto negativo para ningún Estado miembro. Por lo tanto, consideramos que debe ser posible aprobarlo a la (mayor) brevedad" posible, añadió Sampedro.
El secretario de Estado aseguró que el Gobierno "ha abordado todas las dudas" políticas, económicas y jurídicas que han manifestado los países de la UE desde que la oficialidad de las lenguas se discutió por primera vez en septiembre de 2023, bajo la presidencia española de la UE. En este sentido, Sampedro dijo que "está claro que no se necesita una revisión de los tratados" europeos, como opinan los servicios jurídicos del Consejo de la UE.
"Los Tratados son muy claros, los Tratados dicen que la identidad nacional de los Estados miembros, en este caso la identidad nacional plurilingüe, nuestro sistema constitucional debe ser respetado", por lo que "se trata de terminar con una discriminación".
"Veinte millones de europeos no pueden ser discriminados porque las lenguas que son oficiales en los territorios españoles en los que residen no se traten exactamente igual que las lenguas que son oficiales en otros países", afirmó Sampedro, quien también reiteró que España está dispuesta a asumir el coste de la propuesta.