Durante el encuentro, Antoni transmitió al pontífice "los saludos en nombre de Cirilo y las felicitaciones por su elección como Primado de la Iglesia Católica Romana", explicó el patriarcado de Moscú en una nota. Asimismo, León XIV expresó su gratitud a Cirilio "por sus buenos deseos y destacó la importancia de desarrollar las relaciones con la Iglesia Ortodoxa Rusa". "Durante la conversación se plantearon numerosas cuestiones relativas al estado del diálogo ortodoxo-católico, así como a los conflictos que ocurren en el mundo, incluso en Ucrania y Oriente Medio", añadió la nota.
Además, Antoni denunció ante el papa León XIV "la persecución a la que está sometida hoy la Iglesia Ortodoxa Ucraniana". En una reciente entrevista en el diario 'La Repubblica", Antoni explicó que esperaba en este encuentro con León XIV hablar "sobre las perspectivas de desarrollo de las relaciones entre la Iglesia Ortodoxa Rusa y la Iglesia Católica". "Confío en que hoy, en el contexto de un mundo en rápida secularización, los cristianos deben fortalecer la cooperación en aquellos ámbitos donde sea posible colaborar juntos", había explicado. El responsable de las relaciones exteriores de la Iglesia Ortodoxa Rusa estuvo presente en representación de Cirilo en el funeral del papa Francisco.
Por otro lado, León XIV expresó este domingo su preocupación por "la grave situación humanitaria en Gaza, donde la población civil está aplastada por el hambre y continúa expuesta a la violencia y la muerte", durante un llamamiento al final del rezo del ángelus en la plaza de San Pedro. El pontífice estadounidense renovó su petición también para un inmediato alto el fuego, la liberación de los rehenes secuestrados por el grupo islamista Hamas y que se "respete en pleno el derecho humanitario".
León XIV afirmó que su "corazón está con todos los que sufren los conflictos y la violencia en todo el mundo" y citó también "las personas afectadas por los enfrentamientos en la frontera entre Tailandia y Camboya especialmente por los niños y las familias desplazadas" y por "las víctimas de la violencia en el sur de Siria". Asimismo, el papa firmó que "todo ser humano tiene una dignidad intrínseca que le ha sido conferida por Dios mismo" por lo que exhorto a las partes en todos los conflictos "a que la reconozcan y pongan fin a toda acción contraria a ella".
E instó también "a negociar un futuro de paz para todos los pueblos y a rechazar todo lo que pueda perjudicarlo". "Encomiendo a María, Reina de la Paz, a las víctimas inocentes de los conflictos y a los gobernantes que tienen el poder de ponerles fin", concluyó su llamamiento.