El concejal de Vox Juan Agustín Navarro afirmó tras el pleno que estas festividades son “una práctica cultural ajena a España”, y señaló que buscan defender “nuestras tradiciones frente a la constante ofensiva ideológica de la izquierda por imponernos costumbres ajenas a nuestra identidad”. Añadió: “A partir de ya no se va a volver a celebrar el fin del Ramadán o el rezo del cordero”.
Mari Carmen Cruz, portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento, defendió la enmienda como una norma general que “no menciona expresamente a los musulmanes” y que tiene por objetivo “preservar el carácter deportivo de los espacios municipales”. Sostuvo que la restricción se aplica a cualquier actividad no promovida por el Consistorio.
La propuesta original venía de Vox; el PP la modificó para introducir una enmienda que cambia el reglamento del uso de instalaciones, excluyendo cualquier actividad ajena al deporte salvo que sea organizada por el Ayuntamiento.
La moción fue aprobada con diez votos a favor del PP, la abstención de Vox, y el rechazo de PSOE e IU‑Podemos‑AV.
Se estima que alrededor de 1.500 musulmanes viven en Jumilla, sobre una población de unos 27.000.