Opinión

Tendinitis

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 09 de agosto de 2025

La “tendinopatía”, popularmente conocida como “tendinitis”, es un tipo de trastorno del tendón que produce dolor, inflamación y deterioro de la función y afecta principalmente al hombro, codo, muñeca, cadera, rodilla y tobillo, y según los últimos acontecimientos que estamos conociendo a algún jefe de gobierno, que es incapaz de mover ni un dedo para solucionar problemas muy graves de su país.

Es lo que en Italia llaman “malatatia de Palazzo Chiggi”, o sea enfermedad de la sede de la Presidencia del Gobierno Italiano, que el único que yo recuerdo supero con creces, fue Giulio Andreotti, que en las cinco ocasiones que fue primer ministro del país trasalpino y bastantes veces titular de los más variopintos departamentos ministeriales, supo disimular su “tendinitis” con la “minichepa” que cargaba su espalda, aunque las malas lenguas de sus compañeros del partido democristiano decían que todo era por los gestos que hacía con los hombros al encogerlos y que eran señal inequívoca que todo le importaba una “higa”, hasta tal punto que los contrincantes políticos no sabían nunca cómo iba a responder Don Giulio.

Pero España es diferente y nuestro Presidente no tiene chepa aparente, pero debe tener también una “tendinitis” de aupa, después de haberse encogido de hombros ante las peticiones de Tump en París, tras los últimos escándalos de su partido o las peticiones por parte de la sociedad de este bendito país de la necesidad de unos presupuestos generales, previstos constitucionalmente, sin olvidar, claro está, el disgusto vaticano ante la negativa al “placet” del Nuncio deseado por la Santa Sede.

Menos mal que no hay “tendinitis” que cien años dure. Dicen los expertos que su curación total puede alargarse hasta los seis meses, y vayan ustedes a saber, si para entonces la sanación de Don Pedro, puede llegar de la mano de un adelanto electoral.

Por lo pronto nuestro “don” nacional está en Lanzarote y allí recibirá la visita del presidente de la Generalitat, Illa, que no olvidemos fue Ministro de Sanidad, y aunque seguro que de “tendinistis” no sabe nada, puede aliviar la situación caótica que se vive en Cataluña si el “conseguidor” Zapatero, que también viajará a Lanzarote, actúa de mensajero con Puigdemot.

De cualquier forma, la “tendinitis” en Sánchez sigue de tanto encogerse hombros antes los problemas nacionales y el Ministro de Justicia, Bolaños, tendrá que aplicar al “don” una buena cantidad de Lilimento Esloan, o lo que es lo mismo, de “peloteo consolador”.