AL AIRE LIBRE

TRUMP EXCLUYE A SÁNCHEZ

Luis María ANSON | Lunes 18 de agosto de 2025
El agresivo enfrentamiento contra Donald Trump tal vez tendría algún sentido si los aliados...

El agresivo enfrentamiento contra Donald Trump tal vez tendría algún sentido si los aliados de Pedro Sánchez fueran democracias pluralistas. Pero no es así. Ni China ni Cuba ni Irán ni Venezuela son democracias, sino abiertas dictaduras. El presidente de Estados Unidos tiene muchos defectos que se pueden y deben combatir, pero su nación continúa siendo una democracia pluralista plena, además de la primera potencia militar, económica y tecnológica del mundo. Es un disparate enfrentarse a la ligera con la gran nación americana. Quien tiene fuerza en Europa es el presidente americano. Trump ha excluido a Sánchez como negociador válido. A pesar de los aspavientos “progresistas” del presidente español, el incierto Zelenski ha aceptado que se excluyera a España entre los países que le han acompañado a su entrevista en la Casa Blanca. Que el presidente de Finlandia se haya convertido en interlocutor y el jefe del Gobierno español, no, significa que tanto Estados Unidos como la Unión Europea han abofeteado política y diplomáticamente a Pedro Sánchez.

Desde la debilidad que le zarandea en España, puesto que precisa para gobernar del apoyo de 20 partidos entre ellos varios de derechas, el líder socialista español se ha esforzado por jugar cartas internacionales claramente agresivas contra Donald Trump. Y ahí está el resultado: ninguneo implacable para él y, como consecuencia, también para España.

El problema tiene difícil solución porque varios de los partidos que le mantienen en el poder chantajean a Pedro Sánchez exigiéndole la alianza con China, el rechazo a Trump y la reducción del gasto militar que el presidente de los Estados Unidos exige. Zarandeado a izquierda y a derecha, nacional e internacionalmente, habrá que convenir la habilidad de Pedro Sánchez para mantenerse en su poltrona monclovita, dispuesto a consumir una legislatura que los más sagaces observadores consideraban inviable.