Renault refuerza su liderazgo en el mercado español con una estrategia clara y efectiva: apostar por la producción local. En los primeros siete meses de 2025, más de la mitad de los vehículos de la marca vendidos en España (un 55%) salieron directamente de sus factorías de Valladolid y Palencia. Esto representa un total de 27.996 unidades que demuestran el compromiso de la marca del rombo con el tejido industrial del país.
El éxito no es casualidad. España se ha consolidado como el «polo de hibridación» global de Renault Group. Las plantas nacionales fabrican cinco de los siete modelos híbridos que la marca comercializa, entre ellos el Captur y el Symbioz en Valladolid, y los elegantes Austral, Espace y Rafale en Palencia.
Esta fabricación local no solo es un respaldo a la industria, sino que también ofrece ventajas competitivas directas: una logística más ágil, menor huella de carbono y una capacidad de adaptación superior a las demandas del mercado. Un impacto positivo para todos.
Captur, el indiscutible líder de ventasDentro de este panorama, el Renault Captur se alza como el modelo «made in Spain» más vendido, con 12.368 unidades matriculadas en lo que va de año. Le siguen de cerca el Austral (6.489 unidades), el Symbioz (4.831), el Rafale (2.761) y el Espace (1.541).
Todos estos vehículos comparten la innovadora tecnología full hybrid E-Tech, que permite circular hasta el 80% del tiempo en modo eléctrico en ciudad sin necesidad de enchufes. Esta eficiencia se traduce en una reducción de consumo de hasta el 40%, una propuesta muy atractiva para el consumidor actual.
El éxito de los híbridos de Renault es innegable: representan el 44% de las ventas de turismos de la marca en España, muy por encima del 18% de cuota que tiene esta tecnología en el mercado general. Esto ha posicionado a Renault como la segunda marca que más vehículos híbridos vende en nuestro país.
La transformación de las plantas españolasLas factorías de Valladolid y Palencia han experimentado una modernización sin precedentes. La integración de la inteligencia artificial, la digitalización avanzada y la robótica de última generación ha catapultado su eficiencia y calidad.
En Valladolid, la producción del Symbioz ha supuesto una revolución, con la adopción de procesos de control de calidad en tiempo real. Por su parte, la planta de Palencia, que ya produce tres modelos de alta gama, ha consolidado su posición como centro de excelencia, especialmente con la fabricación del Rafale, un salto cualitativo para la factoría.
En definitiva, la apuesta de Renault por la producción en España no solo fortalece su posición en el mercado, sino que también impulsa la innovación y el empleo en un sector clave para la economía del país.