A medida que los incendios forestales se vuelven más intensos y frecuentes en todo el mundo, científicos del Laboratorio de Investigación Naval de EE UU (NRL), junto con la NASA, intentan comprender mejor las nubes pirocumulonimbos (pyroCbs), un fenómeno raro de estos incendios.
David Peterson, del NRL, explica que estas tormentas eléctricas se desarrollan directamente sobre incendios forestales grandes e intensos, actuando como chimeneas gigantes y acelerando rápidamente las partículas de humo hacia la atmósfera. Son nubes de tormenta muy oscuras y sucias.
A diferencia de las tormentas eléctricas típicas, los pironucleares pueden inyectar humo en la atmósfera superior, alterando potencialmente los patrones climáticos, reduciendo la visibilidad e interfiriendo con operaciones críticas militares.
“A veces -añade Peterson-, ese humo puede alcanzar la estratosfera; puede afectar la forma en que se absorbe o refleja la radiación solar y crea una brecha significativa en nuestra capacidad de pronóstico”.
Para abordar esta brecha, expertos del NRL y de la NASA trabajan en un ambicioso proyecto que lleva por título Injected Smoke and Pyrocumulonimbus Experiment (INSPYRE).
Liderado por el NRL y financiado por la NASA, se trata de una iniciativa de colaboración plurianual destinada a mejorar la modelización meteorológica predictiva, mediante el análisis detallado del comportamiento atmosférico inducido por los incendios forestales.
Para Peterson, “un pronóstico meteorológico fiable es esencial para una planificación eficaz de las misiones. El trabajo que realizamos en el NRL se centra específicamente en los peligros atmosféricos que afectan a los combatientes, especialmente las partículas de aerosol, como el humo de los incendios forestales, y sus efectos sobre la radiación y la visibilidad”.
INSPYRE recopilará datos sobre cómo y dónde se desplazan las columnas de humo y a qué altitudes, con el objetivo de mejorar los modelos que informan las operaciones del Departamento de Defensa y la respuesta a desastres.
El NRL es un comando científico y de ingeniería dedicado a la investigación que impulsa avances innovadores para la Armada y el Cuerpo de Marines de los EE UU, desde el lecho marino hasta el espacio y en el ámbito de la información.
Con sede en Washington, D. C., cuenta con centros de investigación en el Centro Espacial Stennis (Misisipi), Cayo Hueso (Florida) y Monterey (California). Trabajan allí unos 3.000 científicos, ingenieros y otros expertos civiles.
Por su parte, el pasado 28 de julio, la National Aeronautics & Space Administration (NASA) de Estados Unidos cumplió 67 años. Ese día de 1958, el entonces presidente Eisenhower rubricó la Ley Nacional de Aeronáutica y del Espacio, donde se contemplaba su creación inicial con cuatro laboratorios.
Desde entonces, son innumerables los éxitos de la NASA en multitud de áreas científicas. Lo último, ahora, es que ya están disponibles el nuevo servicio de programación a la carta y su aplicación actualizada.
Estas nuevas plataformas digitales son el lugar de aterrizaje de series de videos originales, coberturas en vivo de lanzamientos, contenido para niños, programación en español y las últimas noticias, mientras la NASA continúa mejorando la vida en la Tierra mediante la innovación, la exploración y el descubrimiento.
El nuevo servicio de transmisión a demanda está disponible para descargar en la mayoría de las principales plataformas mediante la aplicación de la NASA para dispositivos móviles y tabletas iOS y Android, así como para los reproductores de transmisión multimedia Roku y Apple TV. También se puede ver la programación online.