Aquis Querquennis, el campamento militar romano sumergido en el embalse de As Conchas (Ourense) que solo aparece cuando baja el agua, revive este sábado con una recreación histórica sobre cómo era su día a día hace 2.000 años, cuando se cumple medio siglo desde el inicio de las excavaciones.
Situado en lo que ahora es el municipio de Bande, este yacimiento albergó a unos 500 legionarios además de artesanos y otros civiles de la época, que ahora vuelven a la vida a través de recreadores que mostrarán sus vestimentas, rituales, batallas, juegos y oficios.
Los primeros vestigios de Aquis Querquennis surgieron hace un siglo. El antropólogo Florentino López Cuevillas hizo unas primeras prospecciones en 1920 y se pensó que podría ser una ciudad.
La investigación no fue más allá y 'a cidá', como la conocían los vecinos, quedó olvidada y posteriormente sumergida, en los años 40, por el embalse de As Conchas de Fenosa.
No fue hasta 1975, hace 50 años, cuando la empresa autorizó al arqueólogo Antonio Rodríguez Colmenero a iniciar unas excavaciones que descubrieron un campamento militar del siglo I y una mansión viaria, las casas de postas que daban servicio a las calzadas romanas.
"En esa época, el único acontecimiento especial que ocurre en esas tierras es la construcción de la Vía Nova. Sabemos que el Ejército romano en época de paz se dedica a la construcción de la obra pública. Vinieron a construir la carretera", explica a EFE el arqueólogo Santiago Ferrer, que dirige actualmente las excavaciones.
Roma decidió construir una nueva calzada en Gallaecia para unir Bracara Augusta (actual Braga) y Asturica Augusta (Astorga), bautizada como Vía Nova, y allí se desplazaron los militares.
Unos 500 legionarios se instalaron en un campamento que rondaba los 25.000 metros cuadrados, del que se han excavado un cuartel general, dos grandes hórreos para almacenar alimentos, un hospital, cinco barracones de la tropa, sistemas de drenaje y una muralla defensiva, entre otras construcciones.
En total, está excavado algo más de la mitad del campamento, aunque a través de la prospección geofísica "ya prácticamente sabemos lo que hay dentro".
"Nos queda la parte oriental del campamento militar y todo lo que es la mansión, el entorno de las aguas termales, donde estaría el emplazamiento civil", cuenta Ferrer.
A pesar de que la vida útil del complejo fue de unos 50 años, hoy en día es uno de los campamentos militares mejor estudiados de Europa, conservado primero bajo tierra y después bajo el agua.
Ese detalle, dice Ferrer, ha podido contribuir a su buena conservación, porque "no le afecta el período de helada".
Normalmente consiguen trabajar unos seis o siete meses al año en el yacimiento, Bien de Interés Cultural desde 2018.
Este sábado, el yacimiento vuelve a la vida con 'Aquis Revive', una recreación histórica para reproducir la vida cotidiana del ejército romano bajo un "estricto rigor científico", ha explicado el Ayuntamiento de Bande.
"Es el campamento romano más excavado de la península, nuestra insignia del municipio", ha destacado a EFE la alcaldesa de Bande, Sandra Quintas.
Quintas ha detallado que participan 115 recreadores de 17 grupos de Galicia, León, Asturias, Madrid y Mérida, con un total de 40 tiendas y toldos entre establecimientos militares y artesanos.
Se trata del evento central de la programación con la que se está conmemorando el 50 aniversario del inicio de las excavaciones en el campamento, donde se reciben "muchísimas visitas" incluso en octubre y septiembre, también de grupos escolares y gracias al impulso del AVE, cuenta la alcaldesa.
Un espectáculo visual, un espacio educativo, un mural conmemorativo, la jornada de convivencia interterritorial 'Vía Nova: Braga-Bande-Astorga' y una actividad centrada en la micología y la gastronomía romana completan el programa.