En sendos comunicados, ambos sindicatos lamentan que la "conveniencia política" haya sido finalmente la que haya inducido a a la cancelación de la última etapa de la prueba ciclista.
"Se ha atado a los policías nacionales de pies y manos. En condiciones normales, la Vuelta nunca se hubiera cortado", ha destacado el SUP que culpa directamente a Sánchez de "alimentar la protesta, debilitar la autoridad del Estado y dejar en evidencia a los compañeros que, con sacrificio y profesionalidad, sostienen el orden público en España".
Críticas del sindicato también contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por mirar "hacia otro lado" y por el diseño de un dispositivo policial que consideran "claramente insuficiente", a pesar de contar con 1.100 policías nacionales, el más numeroso en la capital desde la cumbre de la OTAN en junio de 2022.
El SUP censura las imágenes intolerables que esta tarde se han visto en la capital, donde grupos de efectivos se han visto "totalmente rodeados".
"No podemos dejar en manos de intereses políticos la actuación de la Policía. Los criterios operativos y la seguridad ciudadana deben estar por encima de titulares y cálculos políticos", concluye el SUP, en tanto que Jupol califica de "impecable" el trabajo de los policías sobre el terreno, que ha evitado "males mayores".
A juicio de Jupol, el problema no ha radicado en la planificación del dispositivo, sino en "el clima de blanqueamiento y aliento que desde instituciones del Estado y partidos políticos se ha dado a las movilizaciones en La Vuelta".
"No se puede obviar que parte de estos altercados son consecuencia directa de la irresponsabilidad de quienes, desde posiciones de representación pública, han alentado el boicot a un evento deportivo internacional, generando un caldo de cultivo que ha derivado en incidentes gravísimos", concluye por su parte Jupol.
La asociación mayoritaria de la Guardia Civil, Jucil, se ha sumado este lunes a las críticas al Gobierno por "alentar concentraciones y protestas" que a su juicio han puesto en riesgo la seguridad de participantes, organizadores, asistentes y fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en la etapa final de la Vuelta.
Jucil ha tachado de "grave irresponsabilidad" la actitud del Gobierno por sus "claros posicionamientos a favor de los incidentes ocurridos en la última semana de la prueba".
En concreto, la asociación ha señalado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por sus declaraciones en el mitin que tuvo lugar este domingo en Málaga por "obviar el clima de violencia".
También ha recriminado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que haya justificado las protestas al alegar que "fue fruto de una manifestación social" y le han reprochado que solo se haya "acordado" de la veintena de agentes heridos con lesiones que "eran perfectamente evitables" al final de su intervención.
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, también ha recibido críticas de la asociación, por felicitarse por el "carácter pacífico de las protestas" a pesar de los heridos.
Además, Jucil ha pedido a la directora general de la Guardia Civil, al delegado del Gobierno en Madrid y al ministro del Interior que ofrezcan explicaciones detalladas sobre el diseño del dispositivo de protección y "exige conocer qué órdenes se transmitieron a los agentes cuando los manifestantes comenzaron a invadir las calles"