El director de La Vuelta, Javier Guillén, ha informado en rueda de prensa de la cancelación de la última etapa de La Vuelta a España por los incidentes en Madrid protagonizados por los manifestantes propalestinos.
"Lamento la imagen que se dio", ha afirmado Guillén, que abogaba por la "convivencia pacífica" de las manifestaciones y el deporte, algo que no pudo ser.
La invasión de la calzada en San Sebastián de los Reyes y en Alcobendas obligó a la organización a modificar el recorrido.
"Pedimos el mismo respeto para nosotros que para los demás"
"La situación era muy difícil", ha añadido Guillén, que ha explicado que a tres kilómetros de meta se produjo una invasión de calzada en la que varios corredores cayeron al suelo. "La integridad de los ciclistas quedó manifestamente puesta en peligro".
Guillén ha reivindicado la esencia deportiva de La Vuelta y a sus más de 3.000 trabajadores: "Nos parece bien que todo el mundo use La Vuelta como plataforma de reivindicación, pero exigimos respeto a la carrera y a nuestros deportistas".
Los ciclistas "en ningún momento nos han manifestado lo contrario a seguir en la competición por muchos episodios que hayamos podido tener como caídas", ha explicado.
"Ayer fue un día muy triste y lamentable"